@hysteriias
“¿Puedes dejar de ponerme espadrapo? Halloween ya se pasó y no me apasiona verme de momia” los vocablos transitaban de manera arrastrada, cansada, y un tanto picajosa. Manuel no era partidario a darle importancia a las heridas que se abrían en su carne una vez se ponía a partir cráneos y huesos ajenos, pero para su acompañante no era igual. Arrugó su nariz al serle familiar el picazón del alcohol en su dermis, supurando las marcas rojizas donde había atestado los golpes “Ya te dije que no tenías por qué hacer esto, menudo complejo de madre guardas”
















