No estaba de acuerdo con aquella loca idea de su hermano al contratar alguien fuera del círculo que ya manejaban como guardaespaldas de su novio, o ‘amigo’ como se refería a quien obviamente era su novio. ---Tienes que dejar de preocuparte por esto. Lo han recomendado, y la persona que lo recomendó es de confianza, créeme---. Entornó los ojos, no iba a creerle, no quería siquiera ver todo el papeleo que habían hecho en aquel hombre siquiera. ---Tienes que dejar de actuar de esta manera, Willy---. La forma burlona en la que estaba usando el apodo hizo que su piel se calentara en enojo. “Jódete, Wallace.” Fue su respuesta. Cruzó sus brazos, su cuerpo apoyado en el escritorio de su hermano quien cómodamente reposaba en la silla a su lado. Su sonrisa enorme mostrando los hoyuelos que ambos compartían. ---Sólo estás molesto porque le pedí a otra persona que hiciera la investigación de este chico. Vamos, no es para tanto, no quería darte más problemas luego del club---. Jodido club, pensó Willy, ignorando a su hermano. ---Mira, ya está aquí y no puedes hacer nada al respecto. Y, si algo pasa, puedes encargarte de él como más lo desees ¿qué dices?---.
La puerta de la oficina se abrió dando paso a la asistente y dos de los guardias de su hermano, escoltando al muchacho, o eso suponía, no se iba a molestar en girarse hasta que ya tuviese que largarse de ahí. ---Ah. Justo hablábamos de ti, por favor, siéntate---. Su hermano siempre intentaba dar ese aire acogedor y de camaradería, bufó, si tan solo supieran. @amanecere