Pensar en el día de mi boda.
La verdad es que quién hubiera pensado que a mis 22 años estaría pensando en futura boda. Llenando mi cara de imperfecciones debidas al estrés y presión por parte de taaaantas cosas, que aseguro, la boda no es una de ellas.
Pienso en ese día, como el día 0. No creí tener a una persona como tú, jamás, no estoy siendo exagerada, sinceramente no pensé tener a alguien que genuinamente le importen mis teorías macabras sobre letras de canciones que probablemente sus autores estaban al borde del consumo de drogas y ni siquiera saben qué fregados escribieron. Tampoco pensé tener a alguien que soportara mis malas palabras, las tantas veces que invento palabras y mucho menos mis asquerosidades con los mocos, pero sobre todo, ni en un millón de años hubiera imaginado el encontrar a alguien que no me aburriera. Haciendo cual sea la actividad, charla e incluso el no estar juntos. Desde lejos me impulsas, me inspiras, me haces sonreír, me haces querer vivir, me has enseñado tantas cosas. ‘’Forever in debt with your priceless advice’’

















