#Antimaternity Odio esta humedad. Estoy llegando y Liliana me hace señas. Está parada en la puerta y se acerca a mí, sobreexcitada. Está sonriente y transpirada. Se queja del dolor de piernas, porque con la humedad le duelen más. Todo me relata. Nos abren, subimos y hay aire. Lo del aire es lo primero en el día que me alegra porque me sobreabrigué, el clima cambió y LA HUMEDAD. En la recepción hay álbumes de fotos de bebés. En algunas fotos hay dedicatorias “Gracias Mónica por todo. Familia Aráoz” Miro 4 ó 5 fotos seguidas y aparece la foto de un bebé sentado en su sillita de comer, todo babeado, con comida chorreando. Me da asco y cierro todo. “¿Viste que lindo está decorado?” Para mi está decorado para el orto, pero le digo que sí. Todo que sí le digo casi siempre. Los sillones son re incómodos y ya tengo frío porque el aire está demasiado alto. Liliana me sigue hablando de pelotudeces y yo para que se de cuenta de que la tiene que cortar, dejo de responderle con sonido y solo digo SI o NO con la cabeza. Sale una mina y dice: “Pasen, la doctora las espera” Entramos al consultorio y la doctora al principio me cae bien pero creo que porque sé que es de Santiago del Estero, como mi abuela. Me da una carpeta con la explicación sobre crioconservación, fecundación y cosas así que solo relojeo porque no quiero leer mucho. Me dice que a mi edad el porcentaje de fertilización disminuye mucho. Tira porcentajes. Que otras clínicas son MENOS SERIAS y que te reciben los óvulos hasta los 38/39 pero que en verdad el límite son los 37. “¿Cuándo cumpliste los 37 vos?” “El mes pasado” Ya estoy mala onda. Sigue con la explicación y dice que después de guardar los óvulos una puede ser madre cuando quiera. Liliana asiente. Me estoy enojando no sé si con la médica o con Liliana. O con la naturaleza que me mandó a tener 37 años ahora. “¿Y cómo es que te sacan los óvulos?” (sigue en comentarios) https://www.instagram.com/p/CWMZb-CMxq9/?utm_medium=tumblr












