|Leyendo un Cómic|
La tunek guardiana Ashley Robinson, no entendía por qué a su esposo, el supertunek Wilker Morrison, le encantaban tanto los cómic de superhéroes. Ella no le veía el sentido a tal pasatiempo, pues cada vez que ambos tenían un tiempito libre, la tunek guardiana siempre encontraba al supertunek sentado en el sofá de su casa leyendo cualquier cómic del género mencionado anteriormente; y en parte le enternecía el hecho que que los leyera contento e intrigado.
Era tanta su confusión que la tunek guardiana decidió comprar un cómic en el mundo humano (ya que Wilker siempre guardaba sus cómics bajo llave y Ashley no sabía exactamente donde coloca la llave). A pesar de que su apariencia era casi igual a la de un ser humano, habían cosas que la destacaban como tunek (como sus garras y colmillos por ejemplo); por lo que tenía que ser discreta, y utilizando algo de su magia ocultó muy bien aquellas cualidades.
Vagó un durante un rato, hasta que logró divisar un centro comercial, haciéndola sentir muy nostálgica, recordaba cuando iba de compras con su familia o sus amigas, pero ya era toda una adulta, tenía familia, y un "encantador" esposo, por lo que saliendo de aquél nostálgico momento, entró a la estructura.
Paseaba por los pasillos del centro comercial, algunas personas la miraban extraño, incluso habían adolescentes y mujeres adultas que hablaban mal de ella a sus espaldas.
— Esa señora está un poco gorda...
Esto hizo que Ashley mirara su físico por un momento con una expresión confusa, mientras agarraba un poco su estómago con sus manos.
— Su cabello es muy largo y algo feo...
¿¡Cómo se atreven a decirle tal cosa?! Si su cabello castaño llegaba hasta la mitad de su espalda.
— Ese vestido está muy fuera de moda, además que parece muy antiguo...
Esto hizo que una vena se asomara por la frente de la tunek guardiana, su vestido no estaba fuera de moda, era un vestido que le regalaron en 1972 cuando tenía 19 años. Pero bueno, supongo que eso último era algo que podía entender, de 1972 a 2002 era un lapso de tiempo muy largo para que las modas cambien, y eso que la tunek guardiana parecía una mujer joven.
Finalmente llegó a una tienda de cómics, por lo que soltó un suspiro y entró al establecimiento, la gente por un momento la miraron algo sorprendidos, aunque intimidados por su presencia, pues Ashley a pesar de que no lo estaba notando, desprendía un aura imponente y aterradora, la tunek guardiana miraba a su alrededor, buscando y agarrando cómics, realmente no sabía qué superhéroes le gustaban a su esposo, pero vaya que estaba haciendo un esfuerzo por entenderlo un poco más.
Pasó un rato, y Ashley estaba teniendo varias dificultades, se sentía frustrada, realmente quería y sentía curiosidad por el contenido de aquellas revistas cómicas, por lo que tomando valor, se dirigió al mostrador; el encargado la miraba algo asustado como todos los empleados y clientes del lugar, la tunek guardiana colocó su mano en el mostrador para preguntar lo siguiente con una expresión de indiferencia. — Buenos días ¿Cuál es el mejor superhéroe de este lugar? — ante esta pregunta el encargado sudó frío, incluso la forma de hablar de Ashley lo intimidaba, a pesar de que lo dijo con toda la educación del mundo, cuando Ashley preguntó lo mismo, todos parecieron haber salido del trance en el que habían entrado, e inmediatamente algunos empleados del lugar le recomendaron algunos cómic de superhéroes.
Sólo había escogido tres cómics para llevar, uno de Batman, uno de Superman y uno de Spider - Man, pues eran los que más le llamaban la atención a la tunek guardiana, luego de eso pagó con su dinero los objetos, y se retiró del sitio, con tranquilidad.
De camino a la salida del centro comercial, Ashley se volvió a encontrar con las mismas chicas que habían hablado mal de ella antes, ella simplemente no les prestó atención, pero lo que escuchó definitivamente la sacó de sus casillas.
— ¿Compró cómics? Definitivamente además de ser una basura de mujer es fea...
Esto lo sintió como un golpe a su orgullo, por lo que Ashley molesta se detuvo, y después de pensarlo un rato, dibujó una sonrisa siniestra en su rostro, para después comenzar a seguir a esas adolescentes de forma sigilosa, para hacer quién sabe qué...
— Dios me perdone por lo que voy a hacer...
Había vuelto a su casa, tenía algo de sangre en la boca, la cual limpió sin mucha molestia, y algo cansada se dejó caer en el sofá de su casa, para así comenzar a leer los cómics y entender finalmente a su esposo, estaba tan sumida en esa lectura que no notó cuando Wilker llegó. — ¿Qué haces? — preguntó Wilker intrigado y extrañado mientras estaba incrédulo ante lo que veían sus ojos
— Estoy leyendo lo que tú generalmente lees — respondió Ashley sin dejar de mirar aquella historieta cómica, el supertunek se colocó su mano en la barbilla para frotársela extrañado. — ¿Estoy soñando?
— No cariño no estás soñando, solo quiero entender por qué te gusta esto, quiero ser una esposa que entienda y apoye tus gustos — esto último lo dijo algo desanimada, estas palabras hicieron enternecer el corazón de Wilker, pues entendía los motivos de su esposa, y si estuviera en su lugar, haría lo mismo sin lugar a duda; por lo que se sentó en el sofá junto a Ashley, agarró el cómic y acariciando el suave cabello de su contraria expresó lo siguiente. — Muy bien Ashley, vas a entender la magia que tienen estas historietas, empecemos por mi favorito Superman —
— Ok cariño, pero debes explicarme cada detalle y cada cosa — respondió Ashley de forma inocente y juguetona, haciendo reír un poco a Wilker, quien segundos después, levantó su máscara de kitsune para depositarle un beso en los labios a Ashley, la cual se sonrojó un poco. — Por cierto, me enteré por las noticias que encontraron a cinco adolescentes desgarradas, mutiladas y ensangrentadas ¿Sabes algo al respecto? — aquella pregunta hizo que la tunek guardiana dibujara una leve sonrisa en su rostro mientras desviaba un poco la mirada, sus ojos parecían muertos al escuchar eso, pero no queriendo parecer sospechosa respondió de forma tranquila y sincera. — No, realmente no sé nada al respecto cariño, solo sé que comí un delicioso aperitivo de regreso a casa — Esta respuesta extrañó un poco al supertunek, quien miraba atentamente a su esposa, pero no queriendo darle más vueltas al asunto, rodeó a la tunek guardiana con su brazo izquierdo, y abriendo el cómic, comenzaron a leer.
Tanto Wilker como Ashley, pasaron toda la tarde leyendo cómics tranquilamente sentados en el sofá, con la tunek guardiana haciendo constantes preguntas, siendo respondidas con todo gusto por el supertunek.
Fin.
Thank you for reading!!!












