#HayQueContagiarLaRabia por Aurora A.
INVITACIÓN ABIERTA AL PÚBLICO:
¡Hola! Soy también una persona y mas allá del miedo, tengo algo que decir: Por el placer de la memoria, en contraste ante el dolor. Resistiéndome al olvido y a la indiferencia. Y al escribirnos y leernos me dí cuenta que no estoy sola en términos de Rabia. ¿Y si intentamos documentar la violencia recibida de un enemigo anónimo alimentándose del tejido social? ¿Y si destapamos un milímetro, y después dos, y después tres, y después cuatro, y después cinco y después seis, y después siete, luego ocho, mas adelante nueve, diez, once, doce, trece... cuarenta y tres, ciento treinta y... ¿cuántos kilómetros mide este hueco en el abismo de lo "ser fosa"?
NO IMPORTA LA NACIONALIDAD, PROFESIÓN ESTADO DE ÁNIMO... GALAXIA, PRECIO O GREMIO. Si de algo sirve leer y escribir como acción. ¡Bienvenidas las palabras sobre la mesa, los pasos, las reuniones, los micrófonos, las velas, los gritos, las clases suspendidas, los edificios vacíos, las canciones, las fotografías... las siluetas los cuerpos, las miradas. LAS PERSONAS. Si bien la metáfora no quita el hambre ni las frases ni las rimas, ni las faltas de ortografía. Acaso logre regresar algo de humanidad a la des humanización colectiva en la cuál me incluyo. Y qué decir de la esperanza cuando "no se tiene ni siquiera la esperanza por recuperar la esperanza."
Y la pregunta del millón: ¿Quién soy? Lo olvide ¡Gracias! No quise recordarlo. No tiene tanto chiste porque ahora soy una superficie de plancton sobre la cuál un cuerpo yace igualmente desaparecido de sí, y por supuesto de los otros, Los otros que insisten en respirar lo irrespirable. Entonces la muerte y la indiferencia son parientes lejanos, tan lejanos que el día que vuelvan a encontrarse, ese día se acaba todo. Y tan cercanos que puedo decir desde un ejercicio de consciencia que soy un cuerpo vivo muerto y mis últimas palabras dicen así: ¡QUE NAZCA MÉXICO! Y si al perder la rabia se decide perder la esperanza de recuperar la vida. Qué todas las ratoneras devengan plato desinfectado sobre un mantel blanco, muy muy blanco donde podamos reunirnos a intercambiar miradas des- organizadas, de ojos desorbitados y gotita tras gota !Tengo muchas ganas de morder! Reunirnos a intercambiar lágrimas por un mundo que me hemos atrevido a soñar. Hablo de mi para tí, efímero lector desde la incomodidad de una pantalla.
Aurora A. Noviembre 2014














