Ava Rasti: Wound (The River 2024).
«Wound», una de las piezas más intensas de The River, lleva el lenguaje de Ava Rasti a una zona fronteriza entre el ambient, el drone y la composición contemporánea.
El disco nació durante su residencia en Fabrica, cuando la compositora empezó a frecuentar el río Piave buscando calma y acabó tropezando con su historia: en sus orillas se libraron dos batallas, una en las guerras napoleónicas y otra en la Primera Guerra Mundial, con una mortandad enorme. Ese contraste entre el presente apacible, ella y sus amigos junto al agua, y el pasado ensangrentado del cauce es lo que pone en marcha la obra.
De ahí parte «Wound», de una imagen: el Piave como una herida abierta en la superficie de la Tierra, una cicatriz que la erosión y el tiempo han ido transformando capa a capa, junto con la memoria. El paisaje ya no es un escenario, sino un archivo silencioso, marcado por la pérdida y por la violencia, por la imposibilidad de recuperar intacto lo que ya ha desaparecido.
La composición se construye con vibraciones profundas de las cuerdas graves, procesadas hasta adoptar la forma de suspiros, de oleadas armónicas, de lamento contenido. Las resonancias se elevan y se repliegan con un movimiento lento, casi mareal, entremezcladas con raspaduras y crujidos apenas perceptibles. El arco aporta algo físico, casi visceral. Cada sonido parece surgir de la fricción entre la materia y el recuerdo.
La pieza no avanza con una melodía convencional: progresa por estratos, por acumulación, por transformaciones graduales. El tiempo queda en suspenso, y una serenidad aparente convive con una inquietud que no termina de irse.
En «Wound», el río no fluye solo por el paisaje: también atraviesa la memoria y guarda en ella las huellas de la historia, la belleza melancólica de todo lo que cambia sin remedio.















