Ok. Me estoy dando cuenta, leyendo el tema THE AFTERMATH con la participación de Chhaya, que las advertencias de Salma al final fueron genuinas (me da mucho miedo esta parte porque Salma siempre dijo que vio cosas sobre los Arthaban, sobre su terreno, sobre muerte, que se cuidara). Yo, sin saber de este tema, porque fue una advertencia desde antes de este plan entre usuarios, Salma tenía miedo de unos intrusos... ¿Y si esos intrusos eran los secuestradores de Eider? ¿Y si Salma le dijo TODO ESTE TIEMPO a Darío de que había peligro y pese a que quería ayudar, ayudarlo, no supo cómo porque se sintió una intrusa intentando, pese a la suplica de querer luchar? Tenía miedo de que le hicieran daño a él, a los suyos, a su familia. Joder, que fuerte y me da muchísima pena a la par, aún así, es un tema que me ha enganchado. Aún cuando Darío quizá no se de cuenta de ese pequeño y GRAN detalle. (?)
No es por echarme flores, solo que es una coincidencia terrorífica.
Por otro siguiendo con el análisis personal (y que ya no tiene que ver con el tema) deshacerme de Salma es un alivio para mí, cuando comienzas a odiar un personaje, a verlo detestable como lectora y escritora, se llega al punto de que te da igual si lo matan o si lo odian, aún si a otro le gusta, a mí no. Tal vez por eso dejé que la torturasen y exprimí lo mejor que pude. Ese punto en que te da igual lo que intente o incluso que dice, no te sientes totalmente a gusto, que es un personaje que en su sufrimiento me desespera. A Salma le tenía amor al comienzo, y mucho, pero no puedo con ella ni convencerme de mantenerla aunque puedo seguir desarrollándola, crear un arco nuevo. Tengo las ideas pero no quiero. No la quiero. Creo que lo he hablado muchas veces con Darío, no siento que su rol sea ya importante. Cumplió su función, eso está bien, no era del estilo protagonista sino una secundaria en mi mente, de esas que apoyan a otros y ayudan (que sí, que todos pueden ser protagonistas en sus historias, pero Salma no la veía así) pero me alegra y mucho, haber dejado esas cartas para potenciar el desarrollo de los demás (que es mi parte favorita).
¿Qué por qué hablo de Salma? Porque me faltan cartas por contestar antes de que la eche a dormir
«Morir es dormir... y tal vez soñar», decía Hamlet, que me gustó montón cuando Dario lo dice: quiero morir. Pero quise decir dormir. Y joder, que linda referencia escondida.