La impotencia se relfejaba en su cuerpo, y realmente era débil. Al lado de Julian, y en sus brazos de repente se sintió demasiado vulnerable. Por partes se sentía idiota, porque podía perderlo en cualquier momento y lo sabía. Era su culpa, ella, toda ella era un desastre pero todo lo que hacía estaba mal. Se sentía lastimada, y desprotegida pero con Julian podía establecerse. Ella lo sabía, pero se aterraba. La simple idea de que toda la amistad, y su vida sse terminara en un segundo, un abrir y cerrar de ojos le daba espanto.
De todos modos, él estaba tan cerca, y ella tan débil. Las manos de Bianca que estaban en los hombros de Julian se corrieron a su rostro, tomandolo por las mejillas y acaricandolo despacio; lo miró, le acarició la piel con los dedos finos y temblorosos, y en eso, ante esa cercanía, susurró: —I'm so in love with you.
No estaba borracha, solo tenía lágrimas cargadas de culpa y dolor en sus ojos. Estaba siendo tan transparente con Julian que se sentía extraña. Porque ella nunca le mentía a su mejor amigo, pero habían temas que no hablaban. Aquello, era un secreto, no tenía idea cuántos años hacían de ese amor y no podía contar cuanto crecía cada día. Era terrible, pero no podía ocultarselo. No cuando sabía que ambos se lastimaban, de alguna forma u otra, aunque Julian no sintiera lo mismo.
Parte de él quería escuchar eso pero la otra parte continuaba con aquellas preocupaciones por verla tan deshecha, no podía evitar pensar que si algo iba mal iban a perderlo todo y no quería hacerlo. Pero luego recordaba haberle dicho que el riesgo valía la pena, porque no podía acabar con algo que ni siquiera había empezado, algo a lo que nisiquiera le habían dado una oportunidad por... miedo. Era algo ilógico. Él la amaba, sólo a ella a nadie más, y ahora Bianca le decía que ella también. Siendo esas palabras más que suficientes para borrar todo lo negativo de aquello, volvió a tomar un hondo respiro mirándola a los ojos ladeó al cabeza apenas hacia un costado; incocientemente hacía eso siempre.
—¿Eso significa que te quedarás conmigo?— preguntó sin quitarle la vista de aquellos enormes ojos azules que irradiaban no más que tristeza y se sintió culpable. —I'm sorry, I love you too, Bianca. I do.— dijo precipitadamente tomandola del rostro e inclinandose para besarla, tan rapido que ni siquiera le dio tiempo a responderle ni la pregunta ni la afirmación. No podía evitar pensar en el ''que pasaría sí...'' pero ya era demasiado tarde y cuando finalmente logró dejar la mente en blaco y sólo quedarse con ella como lo estaban, agradeció que su cerebro formulase primero ordenes y luego los razonamientos.