@bitterxweet
Mariana gritaba por dentro, podía notarse por el gesto que había puesto, una mezcla de terror, pánico y negación absoluta por cada palabra que acababa de pronunciar Callie, esto tenía que ser una broma enserio… o la menos eso deseaba Mariana con todo su ser — ¿Problemas? ¿Pero qué tipo de problemas? — Lanzo de inmediato con gran rabia, no hacia la morena sino a todo lo que rodeaba la situación, cada vez que el proceso se acercaba al final… todo comenzaba en retroceso impidiendo un poco de calma en casa de los Foster — ¿Todos los sabían menos yo? Bueno… no importa — intentaba ser fuerte pero cada minuto que pasaba la voz se le quebraba más y más como por arte de magia. — No… no tienes por qué irte… Lena o Stef pueden hablar con los Quinn, harán lo que sea por mantenerte aquí… vamos dame eso, creo que estas precipitándote — se levantó de inmediato para ir directo a quitarle aquella enorme maleta. Esto era peor que una maldita pesadilla y realmente no sabía cómo pararla si es que podía… — Haremos un plan… buscare la forma de que… voy a ayudarte con esto primero — ya no pudo más, las lágrimas comenzaban a caer mientras ella luchaba por pronunciar alguna palabra de aliento mientras comenzaba desempacar la mochila, dándole la espalda a Callie para que no la mirara destrozada sin poder afrontar la realidad.
-Robert no está seguro sobre firmar los papeles y, dado que tengo sus sangre... Lena y Stef creen que no funcionaría pelear por el lado legal -le habían ofrecido hacerlo pero Callie no quería que gastaran sus ahorros en algo que según las probabilidades, ni siquiera funcionaría. No quería tampoco someter a los Foster al desgaste emocional de un juicio, ya habían sufrido demasiado por culpa de ella -No quisimos ocultártelo, sólo... no sabíamos cómo decirte -un suspiro escapó de sus labios entreabiertos. Eso estaba siendo más complicado de lo que debía. La castaña observó a Mariana sintiéndose inútil porque no podía complacerla y herida porque ella era su hermana, una que iba a perder de nuevo. Incómoda dentro de su propia piel, Callie buscó el rostro de Mariana antes de abrazarla. Ella no solía hacer eso con la mayoría de las personas, sin embargo, Mariana no era el resto de las personas -Lo siento -musitó, peleando contra el llanto que deseaba ser liberado -¿Tienes dinero para que pueda huir a las Vegas?-la broma era para aliviar la presión en su pecho -ya sabes, puedo ir a un casino, apostar y conseguir dinero para un abogado -












