Brasil y el VAR campeones.
La Copa América en Brasil, en cuanto al juego, nos dejó una clara continuación de lo que mostró el Mundial de Rusia. Un fútbol de contra, donde el primero que anota no solo tiene la ventaja en el marcador, sino que también este le permite tirarse atrás, juntar líneas y tener transiciones rápidas. Ese fue el denominador común en los planteos realizados por casi la totalidad de las selecciones. A continuación desandaremos los caminos de los que fueron los principales equipos, y no nos olvidaremos de lo que para Tercer Tiempo fue decisivo para que la selección verdeamarela grite campeón, el VAR.
Comenzamos por Argentina, el equipo de Scaloni llegó al territorio brasilero lleno de dudas y cuestionamientos, los que en las dos primeras fechas se incrementaron producto del rendimiento tanto individual como colectivo. Ahora bien, Catar fue el punto de inflexión, desde un partido donde apareció el tridente ofensivo para resolverlo, apareció el equipo. A partir de ahí pareciera que Argentina se fortaleció desde lo anímico, y esto le permitió exponer un funcionamiento superior a lo que venia mostrando, ya que el mejor partido lo realizó frente a su rival de toda la vida y por muchos momentos, pese al resultado donde el VAR fue determinante, fue superior desde el juego.
Seguimos con el conjunto que más creció dentro de la copa, el que confirmó que los procesos y el juego colectivo pueden romper con los pronósticos, Perú. La selección de Gareca sacó pecho de una dura derrota en la fase de grupos y se fortaleció. Posteriormente al primer partido con Brasil, la blaquirroja demostró porque hoy por hoy se ubica dentro de las mejores selecciones del continente, la fortaleza del grupo, el orden, el sacrificio y las contras sumamente efectivas encabezadas por Paolo y Cueva fueron los factores de este muy buen rendimiento peruano.
Finalizamos con el campeón, Brasil fue el equipo más solido en defensa y más determinante en ataque. Con Gabriel Jesús y Firmino como sus figuras principales. En los partidos en que el “scrach” se vio en aprietos, tanto frente a Argentina como versus Perú, estos dos fenómenos resolvieron los partidos a partir de acciones individuales.
Y como lo prometido es deuda, no nos olvidamos del VAR. Inexplicable, que una herramienta que tiene que traer justicia y transparencia al juego, cause un efecto totalmente contrario. Extrañamente inclinando la balanza siempre a favor de los locales. Este complemento arbitral, sin duda, tiene que ser revisado por la CONMEBOL. No para su extracción, sino para su buen y justo uso.










