Era un día especial, a pesar de que no había flores, un salón y todas esas cosas que una boda necesita, era un día realmente lindo mientras Sam arreglaba la corbata que había escogido para la ocasión, en la hermosa y gran casa que ahora compartía con su futura esposa, por un momento su mente fue a todos los acontecimientos vividos, a todas las peleas y aunque le hicieron vivir momentos duros, los repetiría una y otra vez para llegar aquel momento, donde la gran sonrisa que decoraba su rostro lo decía todo. Se dio una ultima mirada en el espejo y salió de vestidor para admirar a Oli, que a pesar de llevar dos bebes dentro suyo seguía luciendo tan sensual como solo ella podía, se acerco a ella y beso su frente, dejando que sus manos acariciaran aquel gran vientre.--Es hora de irnos...--Hablo con suavidad y ayudo a que la morena diera pasos cortos, asi hasta que estuvieran en su auto y asi encaminarse a la corte. El estomago de Sam se revolvía mientras sostenía la mano de Oli ya en el lugar donde esperaban su turno, con algo de fuerza, por un momento se considero si era la mejor idea casarse asi de rapido, y se negó en considerarlo, quería hacer eso, deseaba con todas sus ganas que la morena fuera su esposa, así que la seguridad y la emoción, volvieron a inundar su cuerpo, sin decir nada abrazo a su pareja y beso su cabeza con ternura, sin olvidar a acariciar el gran vientre que ella llevaba.--Te amo.--Le susurro antes de que llamaran sus nombres al lugar donde un abogado por fin los haria marido y mujer.|| @wildestbunny