Margarita sombría
Hoy mis palabras no serán necesarias, porque tal vez estaré pensando en ayer cuando nacimos, el mismo día en el que nacimos y este recuerdo tan prominente me dicta esta historia que empieza tal y como una carta a mi amado yo y es que simplemente, todos los días pasaron como aire, algo se rompió, pero hasta este punto no sé lo que soy o como estoy, la insertidumbre me inhunda. Estar como todo y nada a la misma vez. Valorar mi femenina esta siendo demasiado, Jacobo no entiende el problema más grande que nos acongoja, yo me desangro en el interior qué es tan abrupto como la selva. Con frio en mis manos, mis lagrimas corriendo por mis pomulos pálidos decadentes, mientras él rompe todo a mi alrededor, todo se desploma, se desajusta y se vuelve a ajustar; heme aqui gritándole al vacio más espeso que todos los pensamientos densos que se producen en mi mente, las preguntas me inhundan y solo sé que existo debajo de los pies de èl. En las noches salgo por medio de algunas palabras, sin embargo en el dìa tengo miedo del frìo y los monstruos de mi interior que me consumen, tengo miedo de el alba de la mañana que suena como mi muerte que despuntan las malvas como mi cordura, me encierro y lloro en silencio.
¿ Por qué soy una molestia para tí? ¿Te molesta mi presencia? ¿Hice algo mal? ¿Me vas a golpear de nuevo?
Esas preguntas son las que me vuelven loca siempre, como será posible que alguien me ame algún día si soy tan diminuta que todos mis esfuerzos para salir son para nada, y al igual que la noche fría, tú eres tán involuble que desearía morir, pero sigo aquí en la oscuridad viendo como te alejas de mí, me ignoras y soy parte de tí, corres tan rápido que no te alcanzo y todo esto siendo completamente consciente del daño que causas.
No me gusta esta oscuridad tán profunda, no me gusta llorar por alguien se supone me creó, no me gusta gritar a alguien con el que siempre tuve conexión. Querido Jacobo escúchame por favor no me busques en ningún lado. Estoy detrás tuyo viéndote desde este hoyo profundo, estoy contigo siempre, deja de ver al mas allá porque así no lo creas te estoy tomando de la mano siempre; una y mil veces lo haría , mírame estoy llorando, estoy sola aquí, mirame una vez más a los ojos y dí que no me quieres.
Soy aquella flor mucitante, que esta perpleja y olvidada estoy al borde de la muerte, Mirame a los ojos no estoy tan lejos de tí recuerdame aunque no me haya ido, solo caminemos tomados de la mano y así tal vez. Algún día decides estar conmigo por siempre.
Te esperaría seismil décadas. No queiro perderte, abrázame, siente mi cuerpo palpitante, toca mis manos, seca mis lagrimas porque son las tuyas, míra lo bonito de esta margarita pues ya no es momento de llenarte vaciando otras cosas. Tal vez la noche fue complice de la soledad que tienes ahora, pero no es mi culpa.
Te nececito, necesito tu olor, necesito tu seno...
Sólo vuelve a besarme los labios, toca mi cuerpo pues esta lleno de cicatrices, escucha mis palabras que te llamaron hasta rasgarse y quebrantar mi voz, tan solo tóma mí mano qué siempre esta extendida para tí.
Espero esta letras lleguen a tí habla la mujer de tu adentros que siente como tu sientes porque solo que seas feliz es la necesidad de ella, quiero mirarte y mirarnos al compas de esta noche apasible y serena.
















