13 y 15.
13. ¿Tienes hermanos? ¿Cuántos? ¿Cómo te llevas con ellos?
“ Tengo dos hermanas— La primera es Alaia y la segunda es Amaia ( sí, todos con las mismas iniciales, gracias papás ). Alaia es mayor que yo por poco más de cuatro años, quizás son tres y meses, de hecho, ella fue quien pidió un nuevo integrante en familia y mi padre no es un admirador de los canes. Con Laia me llevo bien, congeniamos, fuimos los dos contra el mundo gran parte de nuestra infancia y seguimos encontrándonos seguido; al menos un día en la semana debo otorgárselo. En cuanto a Amaia, la menor en el equipo, siento que intento comprenderla, llegar hasta lo más profundo de su psiquis hasta descifrar que es lo que se esconde tras el mirar de penumbras; pero me cuesta. No entiendo muchas aristas de su actuar, del batir de su lengua y camino de acciones, sin embargo, es mi hermana menor y siempre la voy a querer; por lo que es y lo que no. Por lo que quiere y por lo que detesta. Y la voy a cuidar, la abrazaré en la noche cuando tenga frío y le daré sombra cuando el sol esté quemando su dermis.
15. ¿Cuál es el mejor recuerdo que tienes de infancia?
“ Uhm, son varios, pero esta la navidad que pasamos en casa de mis abuelos. Fue una antes que mi abuela falleciera. La chimenea ardía, el chocolate caliente nos esperaba con caramelos y galletas de jengibre, Santa ya había dejado el vestigio de regalos y recuerdo que Amaia estaba intentando desarmar el paquete que encerraba uno ( de los tantos ) que habían llegado hasta sus torpes manos. Tenía sólo cuatro años de existencia, un alma frágil, y deseos de explorar todo. Entonces el regalo cayó, se despedazó en el suelo; era algo como un tazón, teníamos el mismo. Al final el mío fue suyo, y esa sonrisa, era enorme y su abrazo fue tan eterno que aún lo siento cada vez que me da uno. Cada vez que me muestra sus dientes veo las mejillas sonrosadas y húmedas en lágrimas que se extinguieron para siempre.














