(...) Y el alma se me vuelve pequeña al pensar en el martirio de los días que aun no avanzan.
Y es que hay veces que unx se niega. Se vive la experiencia y se quiere echar raíz.
Llevo un tanto tiempo, un tanto y más, en coma. Despierta e inmóvil. Viendo qué y como pasa. Y esa sensación tan extraña que me hace querer moverme, correr... Como presa a punto de ser cazada.
Fueron dos años, en que vivi lo que alguna vez soñé... Y volver se me hace tan pesado que, ni las experiencias, ni las maletas, ni las cajas que traigo... Se comparan con esta pesadez mental y este sabor tan amargo al tragar.
A veces la estabilidad está en lo inestable que puedo ser en algunos lugares....y me basta y me identifico con lo fugaz que he sido en la vida de muchxs.
Y siento como el alma se me vuelve pequeña...












