Effu colector de los temerosos.
(Fuente de imagen: Juego Sinister Edge)
De nuevo las pequeñas voces se oyen desde afuera de las ventanas, de las paredes, sin cesar, solo el ruido como abejas sonando una sobre la otra, saturando mis oídos, demasiadas cosas tratando de entrar por una puerta muy chica, así es como se oye, muchas voces pequeñas invitando a jugar o eso es lo que siempre dicen, parando solo dos veces en lo que se sintieron como meses, para dejarlo pasar.................... a él, el que usa un rostro humano. El, de quien huyen los escuincles, o se callan en su presencia y el ruido de bullicio, abejas cerca de su panal, se reduce a un silencio enloquecedor, incómodo, perturbante, inquietante; el silencio que oyes cuando tus papás te gritaron con ese tono de enojados, el silencio que oyes cuando caminas al escritorio del maestro y sabes que algo está mal, el silencio que oyes cuando tus papás te despiertan en medio de la noche para decirte algo.................. el silencio que solo significa que algo muy malo está por venir.
No televisión, no bocinas, no teléfono, ellos podían hablarme a través de esas cosas, nunca sabía si está hablando al exterior o si era uno de ellos queriendo jugar, como ellos siempre dicen, podría tener una plática con la persona que te recibe las llamadas del supermercado para poder hacer un pedido, todo completamente normal y en medio de su conversación me pide un minuto y con la misma voz me pregunta si quiero salir a jugar, mientras empiezo a oír detrás de él, las voces típicas y ruidos aleatorios que escuchas en una llamada, que se convirtieron en preguntas pidiendo que salga a jugar, con el mismo tono y voz de antes pero preguntándome sobre el nombre de mi papá, si tengo hermanos, oír con el ruido que conoces de siempre con esas preguntas inocentes es algo tan fuera de lugar que es inquietante.
Tapé las ventanas con los archivos que tanto guardaba, recibos de teléfono, comprobantes de domicilio, recibos de nómina, hasta mi título universitario, es ahora solo un pedazo de papel con cual poder tapar un poco más de ventana, como un pedazo de papel higiénico mojado encima del vidrio, la intención no es evitar que los ellos pudieran ver dentro, parece no importar, la intención es evitar que yo los vea, puse todos los papeles con los ojos lo más cerrados que podía, mientras mi propio llanto y sollozos trataban de ahogar sus voces, no puedo explicar el tamaño de daño que te puede hacer verlos enfrente de ti, un tipo de herida psicológica que no volverá a cerrar nunca.
Cuando estás solo, en tu casa o en tu cuarto, en la noche pensando, no en que estas solo, si no en que, tal vez podrías no estarlo, esa idea, es la que te hace sentir esa sensación en la espalda baja, que se mueve hasta la parte media, esa idea que te hace ver en la esquina de tu pared en la entrada esperando realmente no ver algo asomándose, tal vez primero las manos y luego ver bien la criatura que sabías que andaba por ahí, y nunca lo ves, pero.......... realmente no ves nada porque no hay nada ahí y eso siempre te llena de calma y tranquilidad, saber que solo eres tu y que el mundo es sólido, predecible de polo a polo; imagina ahora que justo en ese momento, ves algo asomarse, caminando hacia ti, imagina verlo.............. realmente verlo, mientras la sensación de tu espalda pasa de sensación a casi anestesia que se esparce de tu espalda al torso y a tus piernas, eso que sabías que no existía que no puede existir, está ahí frente a ti y corriendo hacia a ti............... no sabes porque pero la manera en la se acerca dice que te va a hacer daño, no sabes que, pero eso mismo te llena de terror. Tu respiración se convierte en jadeo, casi asmático y la sensación/ansias de la espalda ahora está en tus piernas, en tus brazos, todas tus extremidades sienten estas ansias, terror como si algo en algún momento te va a jalar y empezar a devorar, todo lo que te mantiene aterrizado en el momento, es sentir como tu corazón está saliendo del pecho, lo sientes casi en la garganta, y tus ojos no puede más que mirarlo, no puedes pensar, solo ver, tal vez, si lo sigo viendo, me daré cuenta que realmente no está ahí, que si parpadeo no va a estar y solo lo estoy imaginando, pero sabes que no lo imaginas, sabes que realmente está ahí, y que realmente se acerca a ti................... es cuando siento las lágrimas.
Solo en la puerta es donde los escuincles no se paran, la puerta es mi medio de salvación y escapatoria, pero veo la puerta y un pánico empieza a apoderarse de mí, me sudan las manos, y la puerta deja de ser pequeña, se vuelve colosal, del tamaño de la Torre mayor, en Reforma y me da el mismo vértigo que verla desde abajo, justo donde empieza la pared y voltear a ver hasta arriba; pero sigue siendo pequeña y solo de madera, empiezo a sentir el ataque de pánico y el calor, además de las cadenas tan pesadas que no me permiten mover, aunque no esté cerca de la puerta, si la veo y pienso, considero en salir, estas cadenas, brotan del suelo y me amarran en mi lugar, justo donde la idea de salir pasó por mi mente, para ver la puerta crecer frente a mi, amenazando destruirme, destruir mi mente, mientras saboreo todas y cada unas de las sensaciones del terror y ansias, hasta que el pozo de miedo de donde salen se seca y soy libre una vez más, una vez más para oírlos, a todos, al mismo tiempo
Estar encerrado entre "ellos" y la puerta, el mundo exterior.............
¿¿Es mi miedo al mundo externo, mayor que mi miedo a estas criaturas??
Cuando estaba a principios de los 20, mi odio, no gusto por la gente fue empezando a molestarme día a día, ese disgusto que sentía, como niño los domingos en la noche o en la noche del último de día de vacaciones o un puente largo, ese dolor ligero en la boca del estómago, ansias que solo los domingos en la noche conocen, esa manera de sentirme empezó de manera tranquila, el lunes y a veces en la semana, después era todos los días, cuando llegó a pasarme en los fines de semana fue cuando se puso peor. Empecé a tomar taxis y ubers todos los días, siempre encontraba una razón por la cual no subirme al metrobus, o al metro o al camión, después de unas semanas, empezó el vértigo, hasta en el uber, pronto me vi parado en la puerta de mi departamento por 20 min todos los días para poder mentalizarme en que iba a salir, se oye un poco rápido o fuerte el cambio de vida normal a esos puntos, pero en realidad no lo noté, hasta que un día en medio de mi ritual de ver la puerta en lo que me convencía en salir, que pensé que tal vez no era normal esto, que no recordaba que hiciera eso antes al principio de mi trabajo o en la escuela. Creo que mi primer ataque de pánico fue, irónicamente, cuando iba a ver a mi terapeuta, fue tal que tuvo que ir a mi departamento a ayudarme, creo que me tuvo que sedar, no estoy seguro, todo estaba muy confuso, como una cámara tratando de grabar un video en tu mano mientras vas en una motocicleta, solo veía, sentía como todo pasaba muy rápido como para poder enfocarme bien en algo, ni siquiera en el suelo, creo que me encontraron en el suelo cuando finalmente tiraron mi puerta.
No se que es lo que me afecta más, el terror a que algo entre o el terror de que tenga que salir
¿¿Qué haces cuando cuando tu única manera de huir de algo que intenta alcanzarte es hacer lo que más miedo te causa??
¿¿Qué haces cuando la salvación es algo que no puedes hacer??
Podría haber sido solo uno el que lo hacía, era uno a la vez pero siempre empezaba a oír como golpeaban la ventana, no un toquido con la mano como pidiendo permiso para entrar.................. cuando pude ver que era lo hacía, mientras ponía los papeles en la ventana, solo grité.................. grité y grité tratando no solo de tapar sus peticiones por entrar o las preguntas de por qué no quería jugar, pero creo era mas para gritar tan fuerte, que sea lo que sea que estaba pasando se iba a ir con los gritos, si gritaba lo suficientemente fuerte iba abrir los ojos y ya no iban a estar afuera de la ventana y todo estaría bien de nuevo.
Mientras ponía los papeles tan rápido como podía, gritando tan fuerte como mis chillidos me lo permitian, podía ver la silueta de esa criatura, como estaba encorvado sobre sus piernas dobladas como los otros como él, pero este, no estaba viendo abajo, la cara la tenía hacía enfrente y abajo, golpeando su frente con el vidrio de la ventana, haciendo este golpeteo fuerte pero lento y pausado............... no quería ver su cara, trataba de ver a donde sea cuando estaba tapando esa ventana, sentía que si veía su rostro iba a perderme, no mi cordura, tenía la sensación de que si lo veía a la cara iba a perderme, lo que me hace yo se iba a romper como una taza en mil pedazos y esos pedazos se iban a derretir hasta evaporarse, no quedaría nada de mí, más que ese montón de carne con ropa, orinandose encima aún llorando, porque, aunque mi "yo" ya no esté, en ese receptáculo que llamo cuerpo, mi cuerpo, mi máquina orgánica que lleva mi "yo" estaría tan fracturada y mecánicamente aún seguiría llorando, un trauma a nivel celular, como un fantasma en un edificio.
No estoy seguro de cuánto tiempo pasó después de que tape las ventanas, el avance de los días siguió de manera normal creo, solo puedo darme cuenta del avance del tiempo por la luz en la ventana, si ya es de noche o es de día, por la cercanía de los edificios de los departamentos, relamente no da luz del sol encima del departamento, nunca lo dío, no fue algo que me molestara, pues casi no estaba dentro cuando lo adquirí, y para cuando me reclui no tenía mucha opción de salir a ver nuevos y más iluminados departamentos, hay veces que uno tiene que vivir con las consecuencias de las decisiones que uno tomó.
Las lágrimas ayudan a distorsionar un poco lo que veía cuando tenía que abrir los ojos, siempre tratando que sea lo poco posible, no quería verlos más, lo que quedaba de mí no podía seguir viendolos, aún durante los días cuando la luz lo permitía, podía ver la silueta de algunos de ellos fuera de la ventana.................. encorvados sobre sus piernas, abrazando las con sus brazos, viendo hacia el suelo.......... siempre viendo el suelo, su tamaño, aún agachados sobre sus piernas, medían cerca de 1.80 m, pensar cómo se verían si llegarán a estirarse completamente me llenaba de miedo (ahí viene de nuevo la sensación de que alguien está detrás de mí, siempre la espalda es la que me lo dice) pero el contraste con sus voces, ese contraste de una voz tan pequeña e inocente saliendo de tan grotesca y enorme criatura hace que algo mi mente arrojara una alerta de taparme los ojos de inmediato, como para evitar que mi cordura se me saliera de los ojos después de verlos, una criatura como esa no puede existir dentro del mundo que estás acostumbrado a percibir.
No he comido en lo que sienten como varios días continuos, la cocina no tiene mucho alimento desde hace un tiempo y lo único que he comido son unos puños de amaranto que tenía en un contenedor para licuados, en los tiempos en lo que no estaba sitiado por esta locura, aún no se si todo esto es parte del tiempo que llevo dentro de estas paredes, o tal vez el tornillo que tenía suelto terminó de aflojarse finalmente, o si esto es más allá de mi y todo esto está pasando por algo y desde algún otro lado, hasta mis paredes de casa, mi refugio.
Entre el hambre y la desesperación de dejar de oirlos intenté salir el día de hoy, después de pasar varias veces frente la puerta con la misma idea, puede manejar mejor cuando me paralizo. Debí haber pasado horas frente a la puerta, pues ya veía como la luz a través de la ventana era oscura como luz de un foco de algún lado y por primera vez, creo, desde que empecé a quedarme dentro de mi departamento, me asomé por la mirilla de la puerta........... no estoy seguro por qué lo hice, creo fue mas para poder asegurarme que no había ninguno de ellos afuera, la falta de ruido desde afuera siempre me ha dado la idea de que era mi única manera de salir, solo necesito ver primero antes de aventurarse al exterior, pero más importante creo mi intención era posponer lo más pudiera el salir, a pesar de todo el miedo desafiante a la realidad o al menos a la realidad perceptible, mi miedo por salir era tan paralizante como lo eran esas criaturas.
Me acerqué a la puerta, recargue mis manos encima, inclinando me sobre la misma y miré por el agujero en la puerta. Solo se ve el pasillo que no es muy largo y las dos puertas de enfrente junto con la escalera de bajada y de subida al 4to piso, también está la puerta del elevador en la pared de la derecha, que solo se medio alcanza a ver el marco, pero el elevador lleva descompuesto desde hace un tiempo, creo, incluso antes de que yo me encerrara, ya llevaba un tiempo sin funcionar, parecía molestar los a todos pero nadie nunca hizo algo al respecto y desde que empecé a vivir mi vida adentro, realmente no me molestaba, por lo que, al ver la puerta, sin movimiento, ni luz de algún tipo saliendo de la puerta del elevador, no se veía nada en el pasillo y sabía que no había nada en las escaleras, era mi momento para salir de ahí corriendo lo más rápido que pudiera con otra persona, solo encontrar a otra persona y todo estará bien.
Mi cuerpo se emocionó cuando vi una persona que bajaba las escaleras, pensé que está era mi manera de salvarme y evitar el salir, empecé a golpear la puerta y gritar tan fuerte como podía, no sabía si era el único que los oía y si no lo soy, tenía que hacer que me oyera por encima de ellos, patadas, gritos, llantos, golpes tan fuertes que oigo como truena algo en mi mano derecha, pero no reacción de ningún tipo sobre la persona que está bajando las escaleras................................... algo caliente empieza a gotear desde mi mano.....................
................ un ruido muy extraño empezó a molestarme mientras trataba de gritar...............
........... mientras veo como avanza desde las escaleras hasta las siguientes para seguir bajando, para cuando empieza a moverse hacia el primer escalón, solo estoy llorando.
Se que nadie va a venir a salvarme.
Se que nadie realmente ha notado que me ha pasado algo.
Y creo que la principal razón por la cual me encuentro llorando es que probablemente nadie va a notar que he muerto, en "mi refugio", más que cuando empiecen a mandar gente a cobrar la renta, se que moriré en este lugar, en el lugar que yo pensaba el más seguro en el mundo, en mi refugio, donde nunca nadie iba a hacerme algo.
Desperté al lado de la puerta, sentía los ojos hinchados y la garganta seca, estaba apenas empezando a estirar las extremidades, cuando noté que algo estaba diferente, no era la luz, la luz había dejado de cambiar de día a noche hace algún tiempo, no estoy seguro de hace cuánto, pues era mi única manera de medir el avance del tiempo aquí adentro, ahora la luz es un constante color gris, como luz hueca, si ilumina en general, pero no ves nunca suficiente luz como para que haya algún reflejo de luz, solo la suficiente para que veas.
Entonces lo noté, no era la luz, era el ruido, no había.................. no había más abejas buscando jugar contigo............... el silencio empezaba a molestarme más que el ruido que llevaba mucho tiempo torturando mis oídos................................. mi corazón empezó a acelerarse, de la posibilidad solo la posibilidad de que sea lo que sea esto, ya esta terminando, pero mis manos no dejan de sudar, algo no está bien........... esta es mi oportunidad de escapar pero mis manos sudan como nunca lo habían hecho en mi vida, me quise parar y se me resbalan las manos en el azulejo del suelo, me presiono contro la puerta más........... algo no está bien, respiro cada vez más agitado............. algo está muy mal, ya no tengo mucha fuerza pero siente como me tiemblan las manos y mis músculos se tensan, como si estuviera preparándome para correr lo más rápido que pueda.................
Después de unos minutos veo como las sobras se empiezan a juntar en la ventana que se ve desde la puerta, las sombras, las siluetas, ya abarcaron toda la ventana, pero ya no hablan, ya no dicen nada, empezaron a hacer otro ruido, después del enloquecedor silencio, empezaron a hacer un sonido de respiración forzada, el sonido que hace un niño con asma, apenas respirando, muchos a la vez, cientos, por el sonido que se oye todo al rededor del departamento.
Se oyen pasos desde el pasillo................. (ahí viene) las respiraciones forzadas continúan y los pasos se se siguen oyendo, hay algo que me dice que no debería mirar por la mirilla, pero siento la necesidad de ver si no es solo mi paranoia la que me hace oir cosas.
Oigo como los pasos suben las escaleras, y las respiraciones como silbidos empiezan a ser más fuertes, al ritmo de los pasos.
Veo la silueta subiendo los primero escalones,los silbidos son casi gritos ahora.
Está parado ahora frente a la puerta................... camina raro, diferente, como si no supiera caminar correctamente.
Miro a los alrededores, la ventana de la sala está tapada por ellos, desde la cocina oigo más..............
Más pasos, y veo por la mirilla, está casi frente a la puerta................ tiene algo encima del rostro................ es una máscara pero una mascara casi ortopédica, solo un rostro normal........... los silbidos son caóticos, casi rabiosos................. creo son de miedo, tienen tanto terror como yo.
Los silbidos empiezan a lastimar mis oídos.
Las pisadas se detienen fuera de la puerta.
No me puedo mover................
Siento como un chorro de orina caliente baja por mi pantalón.
No me puedo mover...............
La puerta se abre..................................................................