La Cueva de Lascaux es una cueva del paleolítico ubicada en el sudoeste de Francia, cerca de la villa de Montignac en la región de Dordoña, donde se han encontrado algunos de los ejemplos más famosos del arte rupestre prehistórico. Casi 600 pinturas (la mayoría de animales) adornan el interior de las paredes de la cueva en impresionantes composiciones. Los caballos son las imágenes más numerosas, pero los venados, los uros, las cabras salvajes, los bisontes e incluso algunos felinos también tienen protagonismo. Además de las pinturas, que representan la mayoría de las imágenes principales, también hay cerca de 1400 grabados similares. El arte, que data de entre el 17000 y el 15000 a. C. aproximadamente, pertenece al periodo del Paleolítico superior y fue creado por manos habilidosas de los humanos que en ese entonces vivían en la región. La región parece ser un punto central: muchas cuevas hermosamente decoradas han sido descubiertas ahí. El significado exacto de las pinturas de Lascaux o de otros sitios todavía es motivo de discusión, pero la postura más aceptada las vincula a una intención ritualista o espiritual, lo cual evidencia la sofisticación de sus creadores. Lascaux fue declarada Patrimonio de la Humanidad UNESCO en 1979, junto a otros lugares prehistóricos adyacentes.