Damen Dantsov (Ray of Light) aesthetic
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Damen Dantsov (Ray of Light) aesthetic
"So call me stupid, call me sad. You're the best I've ever had. You're the worst I've ever had. And that keeps fucking with my head."
- Damen thinking of Alexander @ his secret diary.
“Long time, no see. Except in my revenge fantasies where I see you on an hourly basis.”
Alexander Dantsov, to Damen Dantsov (whenever they finally met again)
Professor Dantsov - Future!ROL (random scene)
Contexto: Es un futuro de ROL bastante literal, la verdad. Como mucho habrá algún detalle de divergencia del canon, pero creo que ni eso. Están en Hogwarts, años después. La paz se ha conservado y hay una nueva generación de estudiantes... y profesores.
Avanzaban relativamente deprisa por los pasillos de camino a su siguiente clase. Sin demasiados miramientos, atajaron por uno de los jardines: estaban a punto de llegar tarde.
Pese a ello no podían evitar sonreírse cómplices la una a la otra por el reciente recuerdo de su fortuito encuentro en aquel escobero. No había sido el primero, pero les había resultado igual de excitante o incluso más. La anticipación, imaginaba Gala Sevriens que habría sido el motivo, cuando algo interrumpió ese pensar.
- Ya hay sustituto de aparición, me lo ha dicho mi hermano. También dice que está tremendo. - enfatizaba.
- ¿Más que Rannier? - uno reía y la otra asentía con ímpetu.
- ¿Y quién es?
- Ni idea. Estaba con sus amigos y apenas me hacía caso... - quejaba.- ¡Pero al parecer es famoso! - exclamaba entre cuchicheos. Alexa la agarró del brazo a su amiga.
- ¿Has oído eso? - Gala asintió rauda.
Ninguna había podido evitar parar el oído más de la cuenta en esa conversación ajena que hablaba de un nuevo profesor para la clase a la que estaban a punto de llegar tarde.
Estupenda noticia, pensaba Gala con ironía. De cara a dar una buena primera impresión, llegar tarde seguro que sería de gran ayuda.
Alexa debió compartir su mal presagio porque sin tiempo a más, estiraba de su brazo para echar a correr hacia el aula.
La primera hora tras el almuerzo era siempre la que ponía peor los pasillos. Ojalá saber ya aparecerse y evitarse el gentío además del inmimente retraso.
Charles Rannier, su profesor de aparición hasta la fecha, había faltado a las últimas dos clases. De hecho, ese había sido el motivo principal por el cual entretenerse en el escobero no les había parecido tan mala idea hacía un rato: Rannier no iba a dar esa clase tampoco y comprobar que hallarían el aula vacía ese día también era un mero trámite en su rutina de esa mañana. Además, lo sabían de buena tinta ambas porque el profesor era amigo de sus padres. Rannier estaba enfermo. Nada grave hasta donde sabían, sólo algo extraño que llevaría algún tiempo enmendar. Gala no le había dado más importancia tampoco: una enfermedad atípica para un hombre atípico.
En cualquier caso, nada se había hablado en Hogwarts de un sustituto. Todos imaginaban que Rannier regresaría al aula la semana próxima y retomarían las clases como si nada hubiese pasado. Tal vez era un simple rumor, pensaba Gala mientras se apresuraban. Una broma que ese chico le había gastado a su hermana pequeña delante de sus colegas.
Y para cuando ambas alcanzaron el aula, nada parecía indicar tampoco lo contrario. Intercambiaron miradas ante la entrada. Ningún profesor había en el aula, aunque sí muchos alumnos. Eran las últimas. Alexa echó un vistazo al reloj y vió que pasaban tres minutos de la hora. Algo sin importancia y más dado que no había aun ningún profesor esperando. Si es que habría profesor en absoluto.
Tras ambas recolocarse sus pelos alborotados y sus uniformes descuidados, entraron al aula y tomaron asiento juntas en un pupitre al fondo. Alexa intercambió algunas miradas con sus compañeros en busca de información novedosa.
- Vengo de clase con Hasel y nos ha dicho que viniesemos que hoy sí que habría clase. - informaba amablemente una chica de Hufflepuff cuyo nombre Gala desconocía, pero sabía de vista que jugaba a Quidditch como Alexa.
- ¿Ha venido algún profesor? - todos negaron.
Si Gala hubiese hecho esa pregunta al aire, nadie en todo el aula habría respondido más que con una mala cara antes de girarse e ignorarla para los restos. Pero Alexa era digna hija de su padre y había heredado su popularidad junto con muchos de sus rasgos físicos, entre otras tantas cosas geniales del tío Darrow. Gala sospechaba que había algo en ese halo dorado de los Brice que hacía que todo el mundo les adorase nada más verles por primera vez. Como mínimo a ella le pasaba cuando les miraba.
De igual manera, Gala asumía que había heredado el don de gentes de su padre. Y para su desgracia, eso no era algo positivo en absoluto. Como todo lo que le venía a la mente sobre su padre. Asumiría del mismo modo que con su amiga, que era algo que iba de la mano con el rasgo físico más distintivo de un Dantsov, el pelo blanco, si no fuese porque sabía a la perfección que Damen era el único Dantsov sin un don de gentes.
Se fue quedando inmersa en sus pensamientos, que volaban de una cosa a otra. Desde su dichoso pelo hasta los deberes de alquimia, pasando por si su compañera de cuarto habría recogido sus cosas de una maldita vez. Se había olvidado por completo de que un supuesto sustituto de Rannier estaba al caer en el aula cuando le vio aparecerse de frente a la clase. La última persona a la que desearía ver.
- Disculpad el retraso, imagino que ya estaréis todos. - ojiplática, estupefacta, la clase asentía tratando de no mostrar una reacción demasiado evidente ante la revelación. Y pese a que por norma Gala no lo habría hecho tampoco, lo que se lo impedía esa vez no era su actitud pasiva si no su estado de shock. A su lado pudo sentir la mirada de Alexa sobre ella antes de que la chica tratase de centrarse en la clase, aunque también con evidentes dificultades porque la escuchó carraspear un par de veces.
Gala no dudaba de que todos allí sabían ya quien era con sólo haberse aparecido él allí. Su rostro era más que conocido, pero por si a alguien le quedaba la menor de las dudas, su pelo blanco lo confirmaba.
- Buenas, soy Damen Dantsov. - su nombre se escribía solo en tiza sobre la pizarra que había tras él. Y con su presentación, el poco humor que pudiese quedarle a Gala tras ese divino rato previo en el escobero, se había esfumado. Qué hacía su padre allí, se preguntaba pese a carecer por completo de interés en adquirir respuesta. - El propio Charles me han pedido que le sustituya en lo que resta del curso.
Casi se atraganta con su propia saliva. Si el sufrimiento por enfrentar una sola clase suya ya hubiese jurado que se asemejaba a la maldición Cruciatus, aquello era como un filtro de muertos en vida perfeccionado con suma maldad por su querido tío Alex.
Sintió la mirada de alguno de sus compañeros sobre ella por primera vez desde su llegada a Hogwarts hacía siete años. Lo que le faltaba. De veras que prefería ser ignorada.
- Charles y yo somos conscientes de que no es lo ideal cambiar ahora, sobre todo en una asignatuda de tan corto recorrido y estando a mitad del trimestre. Así que pienso recuperar ya mismo por donde lo dejásteis y continuar con el mismo método de estudio. - es decir, nada de teoría.
Más de uno se sobresaltó cuando hizo desaparecer todos los libros, pero Gala sólo apretó sus puños sobre la mesa. Porque Damen acababa de arrebatarle el único refugio que su mirada había encontrado para el resto del curso. - ¿Alguna pregunta antes de comenzar? - la chica de Hufflepuff alzó el brazo. - Adelante.
- ¿Le ha pasado algo grave a Rannier? - a esas alturas todos sabían ya que a Rannier no le gustaba ser apodado profesor ni siquiera en su ausencia.
- Oh, no, no. Pero su baja por enfermedad ha resultado coincidir con que van a requerir de él en su puesto del ministerio con más frecuencia a partir de ahora. Así que no ha querido que perdáis más clases. ¿Algo más? - Gala ni siquiera se fijó en quien había levantado su mano ahora, pero ya le odiaba.
- ¿A usted debemos llamarle profesor o no? - Damen se sonrió, con la vista baja un instante, antes de devolverla al chico en cuestión. Gala sintió más de una respiración entrecortarse y puso los ojos en blanco. Increíble.
- Como queráis, pero por mí como si me llamáis simplemente Damen. Sólo soy sustituto al fin y al cabo. - en la pizarra se escribía la palabra profesor para acto seguido tacharse. Gala agradeció que no sucediese del mismo modo como su apellido. Aunque no le pasó desapercibida la preferencia de su padre por que evitasen llamarle por él bajo el falso pretexto de la amabilidad.
Su padre. Su padre que estaba dándole clase.
Ni en la peor de sus pesadillas habría imaginado eso. Nada le habían comentado desde casa. Ni una mísera lechuza de su madre para advertirla. Estaba furiosa. Ojalá hubiese llegado tarde. Tan tarde que la clase hubiese terminado. Aunque para eso de llegar tarde ya estaba allí el rey, que llegaba tarde hasta para impartir su primera clase. Patético.
- Bueno, pues si os váis poniendo en pie comenzamos. No tengáis reparos en hacerse saber si Charles hacía alguna cosa de otro modo que os gustase más o, bueno, lo que queráis. - Gala casi se echa a reír. Ella tendría unas cuantas sugencias. Sintió como Alexa le dedicaba una mirada fugaz apiadándose de ella antes de ponerse en pie. Mirada que Gala no le devolvió. Era su forma de animarla y Alexa ya debía saber que era inútil en esos instantes, puesto que la conocía mejor que nadie.
- Parece majo también. - escuchó decir a alguien.
- Y es guapísimo. - pausó, dudando. - Además parece súper joven. - Gala puso los ojos en blanco de nuevo mientras se apartaba de unos pupitres que no tardaron en desaparecer y ser sustituidos por espejos. Quería que aquello terminase cuanto antes. No. Necesitaba que así fuese.
- Bueno, si me he informado bien, todos sabéis ya hacer aparecer y desaparecer objetos con facilidad. De modo que el siguiente paso es hacer lo mismo con vosotros. - su amago de sonrisa la estaba sulfurando. El tío lo estaba disfrutando o qué. ¿Era eso alguna retorcida venganza suya contra ella? - Esta clase y las que vengan, puede que os resulten algo... incómodas. Porque quiero que os pongáis cada uno frente a un espejo y os observéis. De arriba abajo, por delante y por dentrás. En detalle. - la gente se miraba una a la otra. Cuchicheos. Ceños fruncidos. Alexa la buscaba, pero ella estaba demasiado inmersa en su ira, la cual trataba de concentrar en algún punto fijo del aula para no descargarla sobre su pobre amiga. - Y antes de que intentéis decirme que Charles no hacía esto... Aunque haga ya mucho tiempo, yo fui alumno suyo así que, por favor - les animaba y ellos obedecían tomando posiciones, aun algo confusos. - La idea es la misma que con cualquier objeto. Debéis conocer cada detalle y ser capaces de visualizarlo en vuestra mente para realizar su transporte a la perfección. Sin ánimo de asustaros, la aparición de cuerpos es peligrosa de no hacerse bien. De modo que tomáos vuestro tiempo. Esta sesión no será única. - la confusión era generalizada. Por dónde empezar. Su padre era un pésimo profesor y encima era el suyo. De nuevo esas nauseas ante el pensar.
- D-Damen, - dudoso de llamarle por su nombre, un compañero intervenía. Damen le recibía con una postura de plena disponibilidad y cercanía que en algo ayudó al chico, pero no demasiado. - ¿p-por dónde recomiendas que empemos?
- Por dónde queráis, es indiferente. Tenéis que ser capaces de visualizar todos los detalles. - pensativo. - Alexa.
Gala sentía a la chica junto a ella balbucear sin aun tener que decir nada. Claramente la había cogido desprevenida. Gala asumía que Damen no conocía el nombre del resto de alumnos y por ello acudía a de quien era padrino. Ella se limitaría a agradecer que no hubiese acudido a su hija y que no pensase hacerlo en todo el curso.
- Tú cómo describirías mi cara, por ejemplo.
- Su cara--ehm... Tu--T-tu cara, sí, ehm, pues pálida. Tienes el pelo blanco y... - no se había esperado la pregunta y ahora se daba de bruces con lo extraño e incómodo de la situación de tener al tío Damen como profesor. Su padre, recordaba Gala asqueada por enésima vez.
- Sí, pero el pelo blanco lo puede tener también un hamster. Tú quieres aparecerme a mí, así que tienes que intentar ser más concreta.
- Pues es largo y muy fino y se te mete en los ojos que son grandes y redondos y azules... - Gala se preguntaba si su nerviosismo era tan obvio para el resto como lo era para ella.
- Eso está mejor, pero sigue siendo demasiado general. - se giraba al resto. - Cuanto más miréis más detalles encontraréis que podáis aportar a la imagen en vuestra mente. Al principio os costará, por eso dedicaremos varias clases y os pediré que práctiquéis en vuestros cuartos, pero ya iréis viendo como se hace infinitamente más fácil a la larga. - se acercó al espejo del chico que había preguntado. - Si yo tuviese que describirme, diría que tengo el pelo blanco y fino, pero fino es muy inpreciso así que lo mejor es compararlo con otra cosa. Buscad siempre algo con lo que comparar. Lo mejor es que esté al alcance, en el entorno cercano para hacernos a la idea más concretamente. Por ejemplo, mi pelo es más fino que el tuyo, pero menos que el suyo. - señalaba a una chica que se rubirizaba del mismo modo que el chico llevaba haciendo desde que Damen había comenzado a hablarle. Gala no podía evitar poner los ojos en blanco cada vez que alguien hacía eso. - Y definitivamente más fino que el de un roedor. - cómo aborrecía que el resto se sonriese. Si ni siquiera habría sido una broma. Su padre no hacía bromas. Y de intentarlo ni sería capaz.
Quiso centrarse en su espejo e ignorarle, pero le costó mantenerse firme en su deseo escuchando risotadas de tanto en tanto. Al parecer había estado haciendo algunos comentarios graciosos. Alexa también reía, pero ella se negaba a escucharle.
- Vale, ya lleváis suficiente rato mirándoos las caras. - al rato. - Seguid por la parte trasera, que también hay que aparecerla. Y recordad... - le ignoraba en su totalidad.
- No me importaría analizar su parte trasera. - pero ese comentario no podía ignorarlo.
Los ojos de Gala se desorbitaban en dirección al compañero Gryffindor justo a Alexa en su fila. Gala le buscaba tras su amiga. Una que se aguantaba la risa ante el comentario, pero sobre todo ante su propia reacción.
Aquello era el colmo. No sólo tenía que soportar a su padre en clase si no que también comentarios lascivos. Porque pese a ser el primero que escuchaba en plenitud era consciente de que no había sido el único pronunciado en lo poco que llevaban de clase y desde luego no sería el último ni en esa clase ni en lo que quedaba de curso. Su mirada de odio hizo que el chico, intimidado y con la cabeza gacha, se centrase en su espejo de inmediato.
- Intenta calmarte un poco, Gal... - con cariño en su tono y un gesto amable de su brazo al suyo.
Alexa sabía como era su relación con su padre, pero Gala también sabía que Alexa no culpaba a su padre de nada en absoluto. Porque adoraba a su padre, algo que ella jamás lograría comprender.
La mayoría de gente adoraba a su padre, en realidad. O por lo menos de cara al público lo hacían, pues era considerado un héroe en la sociedad mágica actual. Tenerle manía le colocaba a uno automáticamente en el bando de los malos. O como mínimo para la mayoría así era. Y era también algo que ella sabía bien por experiencia.
Pero en cualquier caso, sus compañeros parecían genuinamente encantados con Damen como sustituto de Rannier. Resoplaba lamentando que nadie fuese a poner una queja y le echasen de inmediato.
Su amiga seguía mirándola con cara de súplica. Porqué lo hacía. Gala estaba en su derecho de asquearse porque su padre le diese clase. Y porque sus compañeros se estuviesen muriendo por sus huesos de continuo y en voz alta, por Merlín.
- Acaba de interesarse por el trasero de mi padre. - ejemplificaba con los brazos la evidente calamidad. La otra chica le quitaba importancia intentando no reír ante su furioso tono. - ¡Mi padre, Alex! - exclamaba entre susurros.
- Sí, lo he oído, Gal. - aseguraba, tranquila. - Pero me temo que será mejor que te vayas acostumbrando...
- De eso nada. - rauda y cruzándose de brazos, negaba. Luego echaba un vistazo por el espejo para dar con dos compañeros comentando una jugada del estilo mientras Damen se paseaba en la dirección opuesta, completamente despreocupado. Se había aparecido algo para picar y Gala se sulfuraba aun más viendo que se lo pasaba en grande. Volvió a girarse hacia su amiga, rechazando todo lo que veía. Demasiadas cosas le causaban nauseas. - Creo que voy a vomitar.
Le aborrecía tantísimo. Algo de lo que nadie en su vida parecía ser consciente en plenitud. Pero si algo aborrecía más que a su propio padre era a aquellos que le adoraban. Y aparentemente estaba lleno en ese aula.
- Nunca había pensado en ello, pero es como una versión más joven de Rannier, tía.
- Creía que ese era el tío Teren. - ignoraba que Alexa no dejase de reír, por el bien de su relación.
- Sí, físicamente Teren es calcado. Pero tu padre también es muy del rollo, tía. Sobre todo porque Teren nunca haría un comentario con doble sentido en una clase, si fuese profesor, pero Rannier se lo pasa de lujo y Damen lleva ya un par, como mínimo.
Gala se negaba a aceptarlo. Adoraba a Rannier. Era un tío enrollado, divertido. Su padre era un muermazo total. Y eso pese a ser once años más joven que su predecesor. No se parecían en absolutamente nada. Alexa sólo intentaba llevarla a su lado: el de los adoradores. Y ella no pensaba ceder a eso. Jamás.
Damen hizo algún otro comentario supuestamente gracioso y todos rieron. Se sentía como la primera persona de la historia de Hogwarts a la que aparición iba a resultarle un curso de larga duración. O más bien una tortura de larga duración. Se concentró en su figura ante el espejo y pese a no gustarle en absoluto lo que veía, lo prefería con creces a lo que el resto de su campo de visión le ofrecía.
Comenzó a analizar detalles, deseando más que nunca haber heredado una cualidad de su padre: ese inmenso poder mental. Cuanto antes supiese aparecerse mejor. O aun mejor, desaparecerse.
La única parte que logró medio soportar de esa clase fue cuando Damen les animó a estudiarse por parejas y buscar detalles en la otra persona que ellos hubiesen podido pasar por alto sobre sí mismos. Por supuesto, Alexa fue su pareja. Se moría de ganas de estudiarla de arriba a bajo un poco más tras lo del escobero. Además, tampoco le hacía ilusión que lo hiciese algún otro perturbado como el chico de su lado que hacía comentarios hacia su padre. Dudaba que desconociese algún detalle de la chica a esas alturas, pero sólo por ver lo íncomoda que estaba por estar haciendo eso de la forma más descarada que Gala sabía y bajo la atenta mirada de su adorado tío Damen, ya valió la pena. Porque Alexa siempre estaba aun más guapa cuando se sonrojaba. Y a eso no había Damen que pudiese mermar su encanto ni para Gala. Especialmente, no para Gala.
Alexander: Are you crying?
Damen: No, I'm having an allergic reaction.
Alexander: ...to what?
Damen: LIFE
Alexander: I'm sure you don't want to be alone in a house by yourself.
Damen: No, I love being alone. I wish I was alone right now.
Someone, speaking of Damen: He is not to be trusted lightly.
Ysera: You don't have all the facts.
Someone: Which are?
Ysera: I love him.
[At Dantsov manor]
Nastia: Alexander, have you seen your brother? He's nowhere to be found and it's almost dinner time.
Alexander: Hold on, I got this. *opens the window and yells* DAMEN LOVES THE MUDBLOOD
Damen: *immediately coming out of the woods* FOR THE LAST TIME ALEXANDER SHE'S NOT MY GIRLFRIEND
Alexander: There he is.