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Day's End, Francis De Erdely.
Cellar, Andrew Wyeth.
Pomme, verre et serviette - 1927, Braque Georges.
Untitled drawing, Andrew Wyeth.
Estancia Bodegón y Luna (1994) Damiani Jorge.
Taxi, Alex Colville.
"Untitled", Goran Djurovic.
Mario Sironi.
Una fiesta en el Kavanagh, Daniel Santoro.
Vladey, Rinat Voligamsi.
Grazia Ricevuta, Paolo Ventura.
Daniel Santoro. La felicidad del pueblo
naturaleza justicialista, daniel santoro
Con dios de nuestro lado. -With God On Our Side- Bob Dylan
Esto habrán pensado los pilotos argentinos de la Marina y la Aeronáutica que el 16 de junio de 1955 bombardearon con sus aviones Gloster Meteor, la Plaza de Mayo, en el corazón de Buenos Aires, con el propósito de asesinar al presidente constitucional Juan Domingo Perón, no lo lograron, pero como daño colateral como les gusta decir a los militares, cargaron con la vida de cientos de civiles indefensos, (gran parte de ellos niños), miles de heridos ,mutilados y cuantiosos destrozos materiales. Tuvimos nuestro Guernica, haciendo la salvedad que en ese episodio abominable fue la Luftwaffe, la que bombardeo un pequeño pueblo Vasco indefenso enemigo del franquismo, aquí se trató de argentinos masacrando a los propios. Estos cobardes disfrutaron su acción, pintando una cruz cristiana y la V de la victoria en sus herramientas de muerte, "CRISTO VENCE" Parece ser que a la hora de matar todos creen tener a dios como ala protectora, me pregunto cuántos dioses hay, imagino a los que estaban abajo aterrados pidiendo al mismo dios por sus vidas. Este hecho criminal fue borrado de la historia por décadas, no aparecía en ningún texto escolar, solo la memoria colectiva lo mantuvo vivo. Mis padres y mi hermano mayor vieron este suceso desde la azotea de casa a unos ocho kilómetros del lugar. No tuvimos un Pablo Picasso que lo inmortalizara en ese momento, tuvieron que pasar unos años para que el artista plástico argentino Daniel Santoro se ocupara del hecho con magníficas pinturas esclarecedoras
Si la historia la escriben los que ganan, eso quiere decir que hay otra historia: la verdadera historia, quien quiera oír que oiga. Litto Nebbia
A.L.Moure Strangis
daniel santoro
memoria verdad y justicia