GABINETE: PRUDENCIA Y SORPRESA
Daniel Noboa en su primera entrada a Carondelet como Presidente Electo de los ecuatorianos.
Comentario
Por Pablo Albán Rodas, 3 de noviembre de 2023
La premura de los medios y politólogos en ocasiones apura los pasos y genera desfases con los acontecimientos. Así se provoca un vacío en la opinión susceptible de llenar con toda clase de especulaciones. Algún pensador ya dijo que el vacío no existe: está lleno de ideología.
En el proceso se ponen a prueba las artes clarividentes o se insinúa una virtuosa relación íntima con las fuentes, con el poder, todo tras bastidores, off the record. Algo que abona más a la incertidumbre. Eso se ve en artículos y en posts que hablan de la reedición del pacto de la impunidad Lasso-Correa-Nebot, esta vez, involucrando al futuro Gobierno.
Antojadiza decimos en primer lugar porque la repetición de episodios en el transcurso del tiempo es imposible: todos son eventos originales, singulares, únicos, irrepetibles; una verdad aceptada por la ciencia política y corroborada una y otra vez por la experiencia.
Pero, más allá de lo que concierne al proceso de conocimiento, la noticia se vuelve arbitraria, pues no corresponde a la naturaleza del gobierno de Noboa: presentar una nueva generación política en ruptura con la vieja práctica política. Los que otorgan una naturaleza perversa a la gestión pública en democracia, resignan la acción política al lúmpen: lo concibe como un espacio delincuencial, donde el que no cae, resbala. Para completar el cuadro, es el reino de la impunidad.
Y el escepticismo se comprende: los casos de delincuencia organizada, al amparo de la política y de la gestión pública, proliferan a diestra y siniestra.
Las caras nuevas de los asambleístas de ADN, las declaraciones del presidente electo de que su gabinete no estará conformado por quienes actuaron en gobiernos anteriores y que la edad promedio está entre los 40 o 41 años, mantienen la expectativa sobre las acciones de esta generación de políticos. Es uno de sus retos principales.
Al momento, Daniel Noboa ha dicho, para tranquilizar algo a los ansiosos, que de su equipo de ministros y secretarios de Estados está definido el 85%. Algunos nombres fueron adelantados desde hace varios días y se publicitan en la página oficial del futuro mandatario: Sonsoles García ministra de producción y comercio exterior; Iván Carmigniani secretario de comunicación; Roberto Luque ministro de Transporte, Franklin Palacios ministro de Agricultura y Ganadería, Gabriela Sommerfeld Ministra de Relaciones Exteriores.
La prudencia con la que maneja este tema da cuenta de la responsabilidad en definir perfiles adecuados para su proyecto. También es una precaución ante la prensa y los políticos de oficio y los despechados, pues conoce de su habilidad para buscar “la quinta pata al gato” y desfigurar a los anunciados la víspera.
En este ámbito, la acción del presidente intriga: es justo y necesario decir que los comentaristas y opinadores políticos no pueden hasta hoy descifrar la presencia de Alberto Dahik en Carondelet, durante el acto protocolar de inicio de la transición.
Una advertencia (no clarividencia): Noboa se propone romper los esquemas, habrá que aprender a asimilar las sorpresas, sin los consabidos atavismos. El Gabinete tendrá que conformarse antes de que termine este mes. La fecha para la posesión, según el Consejo Electoral, está prevista para el 30 de noviembre o el 1 de diciembre.












