Estoy aquí, otra vez.
No digo que sea malo, pero muchas veces no es bueno, es decir, me gusta escribir de todo, de nada, de la vida, de la muerte, de lo que me pasa y también de lo que no; más ahora he venido para amortiguar todos estas emociones que en mí parecen estar desbordándose. Es verdad que he aprendido bastante, pero no lo he aprendido todo, por eso me cuesta sostenerme a veces... Hoy me está costando dejarme caer (He entendido que de esa manera es más fácil levantarse, asimilar lo que te pasa acelera el proceso de sanación). Y sin embargo, ¿quién es más ignorante? ¿El que no sabe lo que tiene ni como recuperarse porque no investiga, o quién sabe todo pero no se atreve a intentarlo? Tal vez aún muy dentro de mí esté tan familiarizada con los momentos tristes y de alguna manera me cuesta soltarlos porque podría extrañarlos... Aún me quedas tú mamá, que es lo único seguro que sé que tengo y con la que cuento siempre... siempre... siemp... ¿Siempre? ¿Realmente estarás conmigo siempre? Dios da la vida, pero yo podría quitármela si no estás. No te vayas, nunca me dejes... Puedo vivir sin ti, es verdad. Pero no quiero. Me niego.
Y aquí vamos otra vez con mi afán de negación como modo de afrontar los problemas...
- Melady Guizado









