No te detengas por nada ni por nadie, que cosa alguna no pare tu tiempo en el reloj, ni tu paso por el camino, ni tu vuelo por el cielo, ni tu andar en el sendero. Que nada perturbe lo que si importa, lo que es prioridad, lo que necesita tu atención, lo que acontece a tu alrededor y debes poner todo tu empeño en ello. Menos cuando se trata de pequeñeces o cosas insignificantes, de personas que restan en lugar de sumar. Tu tiempo es hoy, ahorita, en este instante... No lo desperdicies, invierte en el para tu bien y así puedas sacarle el mejor provecho para tu crecimiento personal. Leregi Renga











