“Juanita un día” / tiza pastel de colores sobre papel / 2014. --- Una imagen cotidiana, de un momento personal, tal vez sin mucha trascendencia, logra volverse uno de los retratos mas queridos y significativos en la vida, por la persona a quien se retrata, por el momento de la historia personal donde se enmarca y por que de alguna forma el recuerdo que tienes de ella es así, tranquila, introspectiva, despreocupada, desparpajada pero de mirada intensa y que trasmite cercanía (aunque en la mayoría de ocasiones sea un arco iris de emotividad, intensidad apasionada, sentimentalidad y alegría desbordante). “Y uno que tiene que hacer para que lo dibujen pues ?”, fue lo que me dijo un día y no pasó mucho tiempo para que yo entendiera que si, que era lo que debía hacer de inmediato sin duda, así que por suerte me lo dijo y por suerte puedo ver y compartir uno de los retratos mas representativos para mi. De veras que el hecho de hacer un retrato es un gran reto personal, sobretodo cuando necesitas ahondar en pensamientos sobre esa persona para intentar lograr trasmitir en tus trazos y manchas, la gestualidad, el espíritu, el animo y el calor de esa persona, pero cuando sientes que lo logras, en realidad no hay sensación comparable, es algo mágico y fantástico. Juanita un día me habló, la conocí y desde ese día ya nunca mas pudimos volvernos a separar demasiado, eso le pasa con su gente cercana, por que Juanita tiene un grato problema y es que se hace querer demasiado, eso de todas formas es algo inevitable... El número que aparece escrito a mano debajo del retrato es el número como esta identificada la foto cuando la descargas de la red social donde estaba puesta, es como fue nombrada por el mundo virtual del internet, así que vale la pena designarla así también ya que al final la imagen viene es de allí, pero ahora hecha a mano, por que ahora regresa al mundo (real) análogo digamos, que es el de la resignificación.













