Que Lluevan Audífonos del Cielo
Que caigan, que inunden las calles, que no haya por donde pasar
Que las nubes no se disipen, que todo colapse, que se estallen los semáforos
Y los chihahuas no paren de ladrar, como alarmitas de parque barrial.
Que los estúpidos se queden en silencio, que las ramas de cada árbol los
Abofeteé y los frutos ácidos les estampen miseria en sus rostros.
Las guitarras suavecitas, candenciosas abracen a los afligidos y que siga gris
Bien gris el cielo, hoy la piel no quiere sol, los ojos no quieren luz, la espalda no
Quiere peso, las manos no quieren moverse más que para escribir un par de
Párrafos de miedo, de angustia, de dolor, todo junto, muy juntico, sin lugar a
Nada, a nada más que a mirar a la nada-
¿ Qué hacen los caminantes cuando se cerró la vía?
Sí, sí, girar a la trocha, abrir camino, volear peinilla sí sí, pero ¿y el hueco del
Corazón? Que más da, qué se yo, ¿Que sabes tú?
Siéntense, solo siéntense que esto apenas va a empezar.












