Creces pensando que las cosas son de una determinada manera. Que hay reglas. Crees que hay una manera en que tienen que ser las cosas. Intentas no salirte del camino recto. Pero al mundo le dan igual tus reglas o lo que tú creas. La vida no es una línea recta, Vivian, nunca lo será. Nuestras reglas no significan nada. La vida es algo que te pasa y ya está. Lo único que pueden hacer las personas es seguir adelante lo mejor que pueden.
“Ciudad de mujeres” de Elizabeth Gilbert












