“ÉSAS” ÉPOCAS
No siempre tenemos que saber qué hacer o adónde ir a continuación.
No siempre tenemos un rumbo claro.
El rehusarnos a aceptar la in-acción y el limbo empeora las cosas. Está bien estar sin rumbo temporalmente. Está bien decir “no sé” y sentirnos a gusto con ello. No TENEMOS QUE tratar de forzar la sabiduría, el conocimiento y/ó la claridad cuando no hay nada de éso.
Mientras esperamos un rumbo, NO TENEMOS por qué poner nuestra vida en suspenso.
Dejemos ir la ansiedad y disfrutemos de, en y la vida.
Relajémonos.
Hagamos algo divertido.
Disfrutemos del amor y la belleza en nuestra vida.
Terminemos pequeñas tareas; puede ser que ellas no tengan nada que ver con la solución del problema, y/ó con “encontrar el rumbo”, pero éso es lo que podemos hacer mientras tanto.
• Podemos superar “ésas épocas”.
• Podemos apoyarnos en nuestro programa y en la disciplina.
• Podemos lidiar con “ésas épocas” usando nuestra fe, recurriendo a otras personas y utilizando nuestros recursos.
La claridad vendrá. El siguiente paso se presentará solo. La in-decisión, la in-actividad y la falta de dirección no durará para siempre.
“Hoy aceptaré mis circunstancias aunque me falte dirección y una comprensión profunda de las cosas. Me acordaré de hacer cosas que me hagan sentir bien a mí y a los demás durante “esas épocas”. Confiaré en que la claridad vendrá espontáneamente”.












