¿Cuánta lujuria puede sostener tu mirada? Pero tu voz sumisa, ¿Qué puede lograr? En cambio, por un instante efímero, a tú lado, soy capaz de vender mi vida.
Nadie comprende el deseo, más allá del anhelo que nace de esta soledad, en la que te añore. Pues tú ausencia me está marcando y es evidente que no sé cómo soportarlo.









