Proceso de cambio entre la mancha verde que rodea la localidad de San Agustín.
Para este proyecto, se ha decidido evitar la confrontación directa entre los dos elementos, vegetación y plástico. Para ello, un tercer espacio ha sido creado, compuesto por restos de plástico que parten del bosque cada vez con mayor densidad, alternándose con los árboles que poco a poco se ven menguados en número, hasta llegar al mar de plástico. De esta manera, el límite de esta zona verde no queda fijado a una línea divisora, sino que dicha frontera es el propio espacio creado.










