El afán de de acaparar riquezas para atesorarlas uno mismo, el querer tener siempre más que los demás. Esto se traduce a la continua búsqueda de obtener capital, propiedades y demás frivolidades con el único fin de vivir por y para eso.
La gravedad de este pecado capital se centra en que por medio de este se cae en otros, el enriquecimiento provoca la egolatría propia de la soberbia o la tentación a la carne de la lujuria. Las consecuencias para conseguir el enriquecimiento cae ante la violencia de la ira… ¿Es la avaricia el primer paso para ser un pecador?
Estafa.
Robo sin justificación.
Soborno.
Enriquecimiento ilícito.
Narcotráfico.
Explotación obrera.














