Y entonces, padre, el sueño de Rapture terminó. Me enseñaste que el mal no es mas que una palabra, en el fondo no es mas que dolor. La misericordia fue tu victoria, te sacrificaste, aguantaste y cuando tuviste la oportunidad, perdonaste, siempre.
Madre pensaba que no había retención para este mundo, pero se equivocaba.
Somos la Utopía, tu y yo, y perdonando le dejamos la puerta abierta...
El sueño de Rapture ha muerto, pero al despertar renazco, este mundo no esta preparado para mi, pero aquí estoy, seria fácil juzgarlos mal, tu eres mi conciencia padre y necesito que me guíes...
Ahora siempre estarás conmigo padre, tus recuerdos, tus impulsos y cuando te necesite estarás a mi lado, susurrándome.
Si la Utopía no es un lugar, sino un pueblo, debemos elegir con mucho cuidado, el mundo esta a punto de cambiar y nuestra historia, la de Rapture, fue solo el principio.








