Legitimar una firma no significa aprobar todo el documento
La legitimación de firma permite acreditar, según el caso, que una firma corresponde a una persona o que se ha realizado ante notario.
Su función se refiere principalmente a la firma y a la identificación del firmante.
No convierte automáticamente un contrato, una autorización o una declaración privada en una escritura pública. Tampoco significa necesariamente que todo su contenido haya sido revisado de forma completa o que sea adecuado para cualquier finalidad.
Por ejemplo, una persona puede legitimar su firma en una autorización y seguir necesitando comprobar si el texto contiene exactamente lo que desea autorizar.
La pregunta no debe ser solo “¿está legitimada la firma?”, sino también “¿entiendo qué estoy firmando y este documento sirve para lo que necesito?”.













