Sé que les debo aún el nuevo capítulo en Wattpad, pero creo que las malas experiencias de los últimos días me están dejando un tremendo bloqueo de escritura y voy a intentar romper con eso ahora.
Hay cosas que me súper maman en la vida: el diseño de Donnie Bayverse, las chocoretas... Y los perfumes conceptuales. Tan es así que no dudé en agregar dos a la obra, así que hoy vamos a hablar de:
Fragancias que inspiraron Flor de Asfalto.
"¿Hay más de una?" Escritas en la novela hay dos que pertenecen a la misma casa perfumista.
La línea "Replica" de Maison Martin Margiela literalmente busca recrear aromas que evocan situaciones, estaciones o incluso memorias. Desde una cafetería vintage rodeada de jardineras de lavanda (Coffee Break, unisex), hasta la comodidad de un baño de burbujas donde el jabón Dove es protagonista (Bubble Bath, unisex), el aroma característico de hojas secas en el otoño (Autum Vibes, unisex) o el aroma de un club de jazz donde el tabaco y el ron son acompañantes de la buena música (Jazz Club, masculino) ¡Incluso! Ese aroma tan único que toma preso a tu paladar después de beber un buen sorbo de frappé cremoso de matcha (Matcha Meditation, unisex). Pues bien, hay un aroma que te presento desde el capítulo uno, y hasta ahora estoy segura que no te lo habías imaginado.
¿Recuerdas el nombre de la pizzería donde Camille Walker trabajaba como repartidora? La misma que estaba tomando popularidad en la ciudad y que llamó la atención de las tortugas. Pues, el mágico lugar que vió nacer los primeros pasos de Donatello como stalker tiene por nombre "By the Fireplace's Pizza". Retiremos el "pizza" y nos queda una belleza amaderada que huele a bombones quemados, a fogata, campamento en medio de un bosque en Virginia... Y vainilla.
By the Fireplace - Maison Martin Margiela
En su salida encuentras unos clavos de olor potentes junto a un toque ligeramente picante de pimienta rosa y flor de naranjo. Esto no dura más de unos minutos, pues poco a poco se abre paso la madera de gaiac, castañas y enebro, algo fuerte si no tienes la costumbre de usar perfumes amaderados. Bien presente, en el fondo, hay una vainilla dulce que equilibra la potencia de las maderas, junto a un toque aromático de bálsamo del Perú y cachemira. Si no sabes de notas aromáticas (como yo, que no soy perfumista ni nada por el estilo) la sensación de llevar este perfume es igual a haber estado frente a una fogata asando bombones sobre maderas resinosas. Es cálido, te abraza e invita a quien esté cerca a abrazarte para sumarse a la aventura nocturna de un campamento. Es perfecto para otoño e invierno, días lluviosos o muy fríos... Personalmente estaba esperando que iniciara el otoño para usarlo (lo llevo puesto ahora Y AMÉ).
Fijo, si alguien me preguntara a qué creo que olía Rengoku el día que se convirtió en una dona... Sería este perfume (por favor, no me funen).
Ahora bien, vamos con el segundo y el mas icónico de la novela, puesto que nuestro tortugón se lució haciéndole una réplica y añadiéndole ese algo que lo volvería único para su Chamae: la bendita manzanilla.
Whispers in the Library - Maison Martin Margiela.
¿Alguna vez te preguntaste a qué huele un libro viejo? Pues, hubo un equipo de científicos que sí y desdeñaron el aroma que despiden las páginas de un libro en "descomposición". Verás... Esta fragancia ha recibido un nombre: bibliosma ¿A qué huele exactamente? Posee notas amaderadas, de hierbas aromáticas, un toquecín ácido y, sobre todo, lignina. La lignina es la encargada de descomponer la celulosa presente en la tinta y las páginas amarillentas de un libro viejo ¿Y sabes que aroma despide la lignina? ✨ Vainilla ✨ por lo que no es raro que en Whispers in the Library encontremos las siguientes notas:
No puedo dar una perspectiva personal de esta fragancia pues, no he podido olerla en persona (la necesito en mi vida, de verdad), pero las reseñas que abundan de estudiantes de perfumería y conocedores en redes como Tiktok, blogs y demás, afirman que Whispers in the Library huele a, literalmente, entrar en una biblioteca llena de libros viejos, con esa vainilla predominante. No es una vainilla dulce, es más sofisticada, maderosa, diferente.
La historia detrás de esta hermosa fragancia, en Flor de Asfalto, es esta:
Amélie amaba esta fragancia. Elijah Walker (cuando no mostraba aún su lado hijo de puta) le regaló un frasco de este perfume (aplicó la típica "te doy algo sumamente caro porque te mereces lo mejor de este mundo, pero nada es gratis"). Amélie, para cuidar la duración de esta, la reservaba para ocasiones especiales. Camille creció oliendo a su madre así en los días más felices de sus vidas (cumpleaños, logros).
Tras la separación, una de las pocas cosas que pudo conservar Amélie fué ese perfume, y aunque ya no gustaba de usarlo dado que Elijah se lo dió, a Camille le gustaba tanto que se lo dejó. Tras su muerte, la pequeña Chamae lo atesoró en una cajita junto con recuerdos de su madre, misma caja que apenas logró tomar la noche que escapó de las garras de su padre.
Ese bendito perfume sobrevivió a dos calamidades, era un guerrero de los grandes... Hasta que llegó cierta felina atolondrada que, en un arranque nocturno de locura, terminó haciéndolo caer y rodar al suelo, rompiéndose.
Camille conservó un poco de la fragancia que pudo rescatar en una botellita más pequeña, y el frasco no lo botó. Era tanto su apego a él que decidió dejarlo sobre su escritorio, con los cristales dentro de la base aún unida y ese aroma tan dulce impregnando un lugar tan lleno de creatividad como lo era su mesa de trabajo y estudio.
Era algo muy sagrado para ella, y que Donnie se diera a la tarea de replicarlo, agregando además ese toque aromático de la manzanilla en honor a lo que le hizo sentir desde el principio... Fué, en mi opinión, lo que acabó por enamorar a Camille de nuestro tortugón.
Y bueno, creo que llegamos hasta acá. Este, al igual que otros escritos que pueden surgir, son mi intento personal de salir del bloqueo escritor que de vez en cuando me agobia tras malas experiencias, no es necesario para la trama pero si "easter eggs"(?) y, quizás también les llame la atención leerlos. Sin más que decir, ¡nos estamos leyendo!








