Me hastía el formalismo y los protocolos, irónicamente soy un buen actor de estos.
Poder decir que algo no me interesa, interrumpir cuando la información requerida ya fue dada y solo sigue el relleno, pedir el final de la historia, parar cuando entiendo que no hallaré respuesta en mi interlocutor. Todas son cosas que deseo.
Esto en su contexto, aclaro, en un contexto laboral, de administración y liderazgo, bajo parámetros claros y acuerdos establecidos. Aunque he de confesar que a veces lo deseo en todas las relaciones.
¿Soy grosero al desear esto? Finjo y respiro, espero el final de la historia porque en el fondo mi ego me dice que la persona que tengo enfrente no tiene la suficiente capacidad mental ni la madurez emocional de aceptar dichas interrupciones y cortes como optimización de nuestro tiempo.
Ogros.









