“No inicié una guerra de harina, estaba intentando detenerla,” @kamjakul
Sinceramente, a Mei no le interesan las excusas ni los culpables. Está más entretenida contemplando el desastre, al mismo tiempo preguntándose quién lo limpiará. Tiene la esperanza de no terminar atrapada en la tarea; ya ha tenido suficiente con sus propias aventuras en la cocina. “Bueno, tampoco te fue muy bien con eso...” Hace morritos y arruga la naricilla. “Todos parecen muñequitos de nieve. Creo que en tu cabeza hay más harina que cabello.”












