“ En Beocia, una de sus advocaciones era "Dionisos en el árbol". Su imagen con frecuencia era sólo un poste erguido, sin brazos, envuelto en un manto, con una careta barbuda como cabeza y frondosas ramas que salían de la cabeza o del cuerpo, mostrando la naturaleza del dios. En un jarrón se muestra su figura agreste asomando por entre el ramaje de un árbol o arbusto. En Magnesia, sobre el río Meandro, se ha encontrado, según dicen, una imagen de Dionisos dentro de un sicómoro partido por el viento. Fue el patrón de los árboles cultivados; se le ofrecían oraciones para que hiciese crecer los árboles y fue especialmente honrado por los labradores, sobre todo por los hortelanos, que colocaban un tocón en sus huertos como imagen suya. Se le atribuía haber descubierto todos los árboles frutales, entre los que se mencionan en particular los manzanos y las higueras: se le denominaba "El rey Fructífero", "El de la Fruta Verde", "El Fructificador". Uno de sus títulos era "El Prolífero o Rebosante" (como los capullos o la savia) y había también un Dionisos Florido en Ática y en Patras de Acaya. Los atenienses le rendían sacrificios para que prosperasen los frutos de la tierra. Entre los árboles especialmente consagrados a él, además de la vid, estaba el pino. El Oráculo de Delfos mandó a los corintios que adorasen cierto pino "lo mismo que al dios"; en consecuencia, hicieron del pino dos imágenes de Dionisos con la cara roja y el cuerpo dorado. El dios y sus adoradores están representados en arte llevando una varita con una pina terminal.1 Además, la yedra y la higuera estaban asociados principalmente a él. En la Acarnania ateniense existía un Dionisos de la Yedra; en Lacedemonia había un Dionisos de la Higuera, y en Naxos, donde los higos se llamaban meilicha, había un Dionisos Meilichios, cuya imagen tenía la cara hecha de madera de higuera.”