Diría yo que toda yo estaba muerta, no solo mi corazón, mi alma, mis emociones y sentimientos ya no latian. Mi sentir, mi sonrisa ya no respiraban y pecho ya no vibraba con nada.
Pero llegaste tu y todo cambio, me resucitaste, hiciste lo impensable y de nuevo en sincronía todo tomo vida y acordes de música de nuevo me acompañaron para que todo mi ser cantara y danzará al son de tu risa, de tu besos, de los abrazos calientitos y las caricias tiernas.
Amor, has hecho lo inimaginable, me reviviste y hoy vuelvo a vivir.
Leregi Renga
















