No me deje a solas con mi sombra y mi cabeza a cuestas. Disonancia, demasiada demencia que cargar, la prefiero derrochar danto saltos con vos por la ciudad. No me deje las noches incompletas, necesito sus deseos del mal, que me caiga de la cama y me haga un nuevo moretón y al despertar maldecir su existencia. No me llame amor, basta que me haga estallar en carcajadas y saque mi lado animal donde prima lo superficial. Embriágame, somo solo vos sabes,mantenme en un eterno estado de enajenación, donde nada es lo que parece y quema el sol, cuéntame uno de tus tantos cuentos, yo desvariaré sobre la inmortalidad de los cigarros. Háblame de Cortázar, enloquezco con la Maga y pintemos una Rayuela en el asfalto. Juguemos a ser caníbales, terminando sin labios y con otra piel, riámonos de toda convención, discutamos si Esperanza es una niña o una anciana y cojamos en una hamaca. Mordisquéame el corazón, fingiré que no me doy cuenta, declarémonos amor en el odio.










