Los finales del semestre habían llegado, lo que implicaba trabajos pesados, exámenes y prácticas que no había terminado de cumplir. Su profesor le había pedido de la manera mas debida que hiciera un comercial, pues de todas las cosas que había para escoger, a Carter le tocó una de las más difíciles, pues tenía que editar y hacer todo casi perfecto, debido a que solía cuidar mucho su creatividad y calidad de trabajos.
Se decía que podían ofrecer grandes propuestas laborales a los mejores proyectos, ya que la Universidad tenía alguna clase de convenio con empresas bastante grandes donde podrían desarrollarse y expresarse de la mejor manera, por lo cual, Grimes consideró la posibilidad de utilizar algún rostro conocido y con experiencia, pues aunque sonara de una manera sucia, eso le daría ventaja sobre los demás. A pesar de no conocer mucho de la ciudad, no perdió la oportunidad de visitar la televisora local, donde esperaba conseguir algún tipo de contacto, quizá no la persona mas reconocida pero si alguien que gozara de cierta fama. Podían divisarse algunos espectaculares con el rostro de las figuras delante de las cámaras que la compañía brindaba día a día. Analizó un par de rostros pero le resultaba difícil creer que podía tener a alguien de ahí, por o que parecía creer en sí mismo que lo mejor que podía hacer era abandonar su ideas, conseguir gente común y corriente que estuviera dispuesta a ayudarle, pero esos sentimientos se vieron callados cuando de uno de los estudios salió una de las reporteras que a su juzgar, no era del todo amable y ni siquiera sabía si aceptaría a hablar con él, pero ahí estaba la rubia, llegando cada vez mas cerca de él y el momento era como el viejo refrán "El tiempo es oro" , así tan pronto tuvo la oportunidad, la detuvo como si le conociera de toda la vida — Señorita Milán, es un placer conocerle en persona —