Aún no me acostumbro al mar sereno, y no es que extrañe la alta marea, es que inevitablemente la espero;
Sonrío, algunas veces, y de repente pienso "algo terrible está por llegar" y no ceso de pensar que ésta brisa tierna no la merezco, que no durará y tanto temo, y tanto tiemblo.
—I'm EMA












