los días de shin han sido dominados por una simple rutina; tardes de té, meditación y yoga. atrás quedaron sus esfuerzos de lenificar atmósfera familiar ( especialmente como protagonista de problemática reinante ). prestó oídos sordos, continuando con los compromisos que silenciaron las voces menos críticas de subconsciente. a mitad de la semana, acordó reunirse finalmente con los únicos miembros que aún desconocían los elementos de paternidad, saboreando infusión de manzanilla con gracia. aunque inmutables rasgos le caracterizó desde adolescencia, un aire extraño envolvía su persona. quizás la hora de verdad, aplacaba vibra condescendiente respecto a los menores, recibiéndoles al compás de vanos cabeceos. ‘ impresionante, ¿desde cuándo son puntuales, eh? ‘ la variable de la ecuación estimuló humor poco natural en japonés. esta vez, sofocantes saludos estuvieron fuera de cuestión, agradeciendo a través de corta curvatura la presencia de kei. con toda honestidad, era un soplo de brisa fresca en el verano más caluroso que ha experimentado, relajando su postura. ‘ no planeo que la charla se extienda, sin embargo conociéndolas. ‘ amistoso señalaba cada fémina, casi chasqueando lengua por inercia. mentalmente se preparó para el bombardeo de interrogantes, prometiendo absoluta sinceridad. ‘ pero estarán felices, así como kei. ‘ @ichvika @ikeitaro @imokimi















