𝑪𝑯𝑶𝑪𝑶𝑳𝑨𝑻𝑬 𝑪𝑨𝑳𝑰𝑬𝑵𝑻𝑬 / @lukavs
La parsimonia con la que el tiempo transcurría hacia el fin de la tarde era desesperante, como si se cada instante fuese un grano de arena tratando de fugarse a través de la red infinita de un filtro gigantesco. La vasija con dos tazas van con armonía mientras se acercaba a la mesa de la cafetería, quizás compañía contraria haga más afable su día. “supuse que te gusta, de lo contrario lo puedes cambiar por un café” comenta mientras termina por sentarse. “¿cómo te están tratando estás temperaturas?”










