Mateo 26:27-28 "Y tomando la copa, y habiendo dado gracias, les dio, diciendo: Bebed de ella todos; porque esto es mi sangre del nuevo pacto, que por muchos es derramada para remisión de los pecados." Juan 1:29 “El siguiente día vio Juan a Jesús que venía a él, y dijo: He aquí el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo.” Para librar a los israelitas de la muerte de sus primogénitos, Dios había solicitado a cada familia presentar un cordero macho de un año, y debían inmolarlo o degollarlo entre las últimas horas de la tarde del día catorce, tomarían esa sangre con el hisopo (ramas) para rociarla en las puertas (Éx 12:3-7). El castigo que Dios impartiría sería la muerte sobre egipcios, y para evitar la muerte dentro de los hijos hebreos, Dios demandó la sangre del cordero. El acto de fe de los israelitas estaba en la confianza que ellos tenían en que Dios no daría muerte a sus hijos primogénitos, y utilizan la sangre del cordero para librarlos de la muerte. El hisopo y la sangre fue un acto de fe y confianza para evitar el juicio divino. La palabra inmolar proviene de la palabra hebrea “shajat” (Éx 12:6), y aparece en la Biblia por primera vez en el sacrificio que Abraham iba hacer con su hijo Isaac, cuando Dios le pide que lo ofrezca: “Abraham … tomó el cuchillo para degollar [sacrificar o inmolar] a su hijo” (Gn 22:10). Abraham estaba ofreciendo en sacrificio a su unigénito por parte de Sara, y portador de la promesa, y Dios proveyó un sustituto, un “carnero” (Gn 22:12, 13). En el caso de Dios, Él sí inmoló a su Unigénito, a Jesucristo. La noche previa a su muerte, Jesús llama a sus discípulos, toma la copa de vino y les dice: “Bebed de ella todos; porque esto es mi sangre del nuevo pacto, que por muchos es derramada para remisión [perdón] de los pecados” (Mateo 26:27, 28). Cómo los israelitas usaron con fe la sangre con hisopo, nosotros debemos poner nuestra fe en la sangre de Cristo como nuestro sustituto para evitar la muerte eterna, la horrenda condenación. «Gracias Jesús por tu muerte sustitutiva en la cruz por mí» #Sacrificio #Muerte #Jesús #Cristo #Dios #Unigénito #Inmolar #Sangre #Pecado #Pago #Fe #Salvador www.MinisterioUMCD.org