A lo mejor te acostumbraste ya a perder, pero no siempre tienes que estar perdiendo en la vida.
Por eso se necesita mostrar la dentadura, levantar los puños PORQUE LA VIDA PEGA DURO Y CON GANAS
Pero uno no puede estar siempre recibiendo los golpes o esquivándolos.
Uno tiene que vivir, a veces, a la ofensiva y no nada más a la defensiva; hay que pegarle unos cuantos cabezazos a la vida.
Hay que sacar el carácter, no puedes estar tocando fondo en tu vida y quedarte a vivir ahí.
Porque cuando alguien te ve frágil, cuando alguien te ver roto, llegan otros a romperte más; quieren un pedazo tuyo como si lo que se hubiera quebrado estuviera hecho para repartirse.
Así que hoy, estés pasando lo que estés pasando: vuelve a rugir.
No, no, no te resignes ante la vida, no te resignes ante los dolores de la vida.
Hay un momento en donde uno tiene que salir de la maldita tristeza dando un portazo
Respira, date una tregua, levántate, aunque estés quebrado, camina chueco… pero sonríe, aunque te veas herido, aunque estés lleno de heridas, no te las lamas, haz una oración firme y clara: Venga Dios, vuélveme a levantar, vuélveme a dar la fuerza por dentro y desde ahí, hacía arriba.
Cuando tú le sonríes al terror, del otro lado, el terror dice: “Pero que es esto, está loco, se está riendo y estoy diciendo que lo voy a matar.”
Salgan de la depresión, ya suéltenla, suelten el miedo.
El miedo es un gran amigo de nosotros, así que negocien con él, negocia con el miedo: “Hasta aquí, ya te pagué la factura que te debía”.
Listo, desde cero, y caminas, aunque te estés consumiendo de miedo, das el paso.
Uno da el paso, aunque tenga mucho miedo, porque la incertidumbre es algo bueno para nosotros, suele sacar los grandes talentos que hay en ti.
A lo mejor tienes miedo de perder lo que has construido, tienes miedo a tomar las decisiones equivocadas.
¿Y si te equivocas qué?, ¿Ya no lo puedes volver a intentar?, ¿Ahí se acabó la vida?
No, uno tiene que llegar al final de la vida roto, hecho pedazos, de arriba abajo.
¿Quieres ser cantante, pintor, chef, astronauta, arquitecto o todo al mismo tiempo?
Tú puedes hacerlo, pero vas a tener que pagar el precio de hacerlo y, aparte, vas a tener que decidir a qué nivel lo quieres hacer.
¿Quieres ser bueno?, ¿Quieres ser excelente?, ¿Quieres ser el mejor del mundo?
Usted decide a qué nivel quiere llegar, porque cada nivel requiere un nuevo nivel de fe.
Levántate y ve por lo que quieres, porque eres inquebrantable.