Este es el segundo año que voy a los inventarios fiscales, y quise aprovechar a que Dulce me acompañará..
Para la ocasión, estreno su pequeño uniforme coppelino (aún le faltan sus detalles que prometo mejorar pronto).
La verdad es que tampoco pude tomar tantas fotos como me hubiera gustado, pero definitivamente como cada año cambiamos a quien se queda, preferí vivir la experiencia de nueva cuenta pero ahora con la pequeña..
Cómo siempre, nos tocaron aventuras como la de un temblor, que un perrito nos dejara a la parada del camión, o los tan maravillosos paisajes mañaneros..
Y al final como siempre, aunque fue pesado y todo, fue bueno.
Como dato extra, un inventario fiscal se realiza de noche, y es el más importante del año ya que son los ajustes que se hacen en las tiendas al terminar la temporada navideña, que es justamente la más importante en las tiendas en general...
Son de esas aventuras que no sabes si vas a poder repetir y las vives...










