Diciembre 2017
No era necesario ser tan grosero.
No creo merecer ese grado de desprecio. “Eres un pendejo, todo hubiera sido mejor si no hubieras estado, me la hubiera pasado mucho mejor sin ti. ¿Qué parte de que nunca te voy a corresponder no entiendes? Deja de estar haciendo todo para que yo me fije en ti, eso nunca va a pasar”
Eso lo entendí desde Junio. Todo lo que he venido haciendo estos meses es tratar de recuperar nuestra amistad. Nada ha sido con intención de que te fijes en mí. Sé que eso jamás pasará.
Me lo habías dejado bastante claro ya. Cualquier cosa que hago por mínima que sea la maximizas y crees que lo hago por lo que siento por ti, pero no.
Lo único que he hecho estos meses es tratar de que nuestra amistad siga como hasta antes de que pasara lo de Cancún.
Lo peor del caso es que no tienes el valor de decírmelo a la cara.
Eres tan cobarde que prefieres escribirlo en un mensaje. Qué fácil. ¿Crees que para mi fue fácil decirte todo lo que te dije? ¿Crees que fue fácil para mi hablar del tema, aquella vez que fuimos al sushi?
Pero lo hice porque de verdad quería dejar atrás todo, y vi que de ti no iba a salir nada por solucionar las cosas y dejar de estar en ese estado incomodo después de Cancún.
Pero lo hice porque de verdad quería que permanecieras en mi vida.
Esto ha sido suficiente ya. Necesito pensar en mí por primera vez.
Debo dejar de buscar recuperar una amistad que solo a mí me importa.
Ya no te molestare, ya no te incomodare con mi presencia.
No será necesario soportarme ya.











