ruegas a la vida que no te permita pasar vergüenza, la noche ha sido difícil y pareces pertenecer al grupo de estudiantes que no han alcanzado mayor logro. ilusiones ya casi son arrastradas por el suelo en lo que tu cabeza imagina todo tipo de escenarios para la semana entrante. a la entrada de la plaza de catedral, algo aguarda por ti. sobre rojo detrás de bola de nieve llama tu atención; lo coges y rompes el sello de cera. la nota dentro reza:
“ ¡felicitaciones, novato! encontraste la bola de nieve de evangeline morai.
evangeline era descrita como una muchacha angelada por gran parte de la institución, una de las tantas personas genuinamente adoradas por st. mary magdalene. además de ser una perfecta estudiante y una buena compañera, su principal foco de atención se encendió con su trabajo caritativo. proyecto que inició mientras todavía cursaba carrera universitaria y terminó de concretarse luego de su egreso, una gran cadena de hogares que pronto se expandieron por toda francia en lo que ofrecía refugio a niños huérfanos o de situación de calle para alejarlos de los peligros y la delincuencia para en su lugar acercarles a la bondad y manos de dios. bola de nieve fue olvidada en la universidad, mas nunca se acercó a recuperarla. como tantos otros apellidos consagrados en la universidad, morai carga con honor y apremia con orgullo.
presenta este objeto en el final del laberinto de la plaza de la catedral por la oportunidad de convertirte en uno de nosotros.
te esperamos al amanecer.
cordialmente,
tu nueva familia en st. mary magdalene. ”








