(03/12/2020)
«Son tiempo extraños,
mirar todo desde la ventana
y no que sea la ventana
quien nos mire vivir la vida.
No me da miedo el encierro,
ni tampoco el atasco de los días
o querer matar las horas que pasan
antes de que nos maten ellas a nosotros primero:
a mi me da pavor no volver a verlos nunca.
La vida es bella, pregúntale a un niño,
un sabio con canas en el alma, no duda, disfruta.
Ese niño soy yo, muriendo una vez a la semana,
volviendo a la vida cada vez que miro al cielo,
cada vez que me enamoro de un acto sincero,
cada vez que salgo del infierno o caigo al fondo,
cada vez que me asesina o me reanima un autor
que desconozco pero luego, al leerle, le quiero.
(Raras veces, sucede conmigo, este último efecto).
Vivir es más que respirar, existir, contemplar,
descifrar el acertijo que todos llevamos dentro.
Vivir es alegrarte con ver a tu madre cada día,
abrazar a tu padre después de una disputa,
disfrutar a tus viejos mientras puedas, antes
que atesorar su presencia sólo en fotografías.
(La muerte no perdona, se burla,
se atrasa, se muere de risa. Porque
es dueña de tu ser y tiene tu tutela).
Valora a tus amigos como el mayor logro
que puedas tener porque no cualquier
loco te soporta ni comprende, porque
no cualquier amistad es genuina.
A veces es mejor mirar la flor
en donde otros sólo ven ruinas».
—Tiempos extraños, Joseph Kapone
(Cuaderno de notas, 1996 - 2020)
instagram.com/ joseph_kapone/
Arte:
Brian Rea.













