recostado sobre la cama, al lado del pelinegro, su mirada se mantiene fija y concentrada en los dibujos que está trazando en la piel ajena con sus marcadores de colores. es un día tranquilo y realmente no tiene ganas de hacer mucho, considerando que la resaca lo está matando. una de sus manos sostiene la muñeca ajena para que no se mueva, mientras que la otra dibuja florecitas de distintos colores sobre su antebrazo. ' no te muevas o vas a arruinar mi obra de arte ' dice elevando la mirada durante unos segundos y esbozando una sonrisa, antes de volver a su tarea. // @kadnz .











