DE CUMBIA REBAJADA Y OTRAS COSAS: LOS KOLOMBIAS DE MONTERREY
Por muchos años los jóvenes siempre han buscado una forma de expresarse y divertirse, sintiéndose reflejados con un grupo de personas o amigos con los cuales se identifica por su forma de ser, lo cual en un futuro formara un carácter en ellos, como lo puede ser el gusto por un género musical en específico, tal como lo fueron los Kolombias.
A mediados del siglo XX la ciudad de Monterrey vivió una llegada masiva de inmigrantes colombianos a su ciudad, quienes trajeron consigo varios discos de su país. Pronto comenzaron a generar fama por los bailes públicos que hacían.
Esto provoco que en esa zona surgieran diversas expresiones sociales por la transculturación nacida de la deportación de grupos como los sureños y su cholo life style que trajo consigo un léxico, símbolos y una forma de vestir.
Ese fue el surgimiento de los Kolombias, parte de una subcultura urbana surgida en el estado de Nuevo León en los años 2000. Era fácil identificarlos por su tipo de peinado “patilludo” con alguna camisa hawaiiana como las que popularizó Celso Piña, generando un estilo “tumbado” (como se expresa en muchos lugares del norte) con bermudas largas, playeras blancas, tenis Nike o Converse y con gran fanatismo por la música colombiana, específicamente el vallenato y la cumbia rebajada.
¿Por qué se llama cumbia rebajada? Según Gabriel Duéñez, quien tuvo un sonidero por 4 décadas en Monterrey, afirma que esta variante lenta de la cumbia surgió por accidente cuando el control de las pulsaciones por minuto del reproductor musical comenzaron a fallar, lo que hizo que la música que estaba tocando sonara con menor velocidad provocando asi un ritmo rebajado, más aguado, de ahí su nombre.
Pronto este género se expandió a lo largo del país, sobre todo en ciudades norteñas como Monclova, Saltillo, Matamoros entre otras
La gran mayoría de grupos o clicas de esta cultura eran pacíficos, estando en contra de la guerra contra el narcotráfico, la discriminación, la homofobia y el clasismo que se vive en Monterrey. Fueron generalizados como criminales o pandilleros por las autoridades de dichos estados, generándoles una fama de gente violenta y criminal por su forma de vestir, hablar y expresarse.
Parte de la violencia que vivían era por el estigma social y el narcotráfico que cimbró una gran oleada de violencia en Monterrey, asi que comenzaron a cortarse sus patillas y cambiar su vestimenta por completo para evitar agresiones.
También dejaron de hacerse muchos eventos sonideros a causa de la inseguridad, significando esto el declive de los Kolombias, aunque todavía en algunas partes de las zonas populares de Monterrey se escucha el sonido de la cumbia rebajada.