ConfiesoQueNuncaDije
Confieso que nunca te dejé ir del todo.
A veces pienso que algunas personas no se van realmente.
Solo dejan de estar.
Y aunque el tiempo pase, aunque aprendas a continuar, hay una parte de ti que sigue esperando ese mensaje, esa mirada, ese regreso que quizá nunca llegue.
Confieso que... nunca te dije que, aunque aprendí a vivir sin ti, todavía no aprendí a no esperarte.
Quizá eso sea lo más difícil de soltar a alguien: aceptar que puedes seguir viviendo… y aun así seguir deseando que vuelva.


















